El Premio Andrés Covarrubias disputado recientemente coronó a Arab Poet como rey de la velocidad, con permiso de Presidency, ganador del Habitancum, y ya negrita desde su tercer puesto el pasado 25 de abril en el Prix Servanne (listed en Maisons-Laffitte). En las llegadas de los citados premios españoles repiten el incombustible Totxo y Piquío, que se ha hecho un hueco entre los buenos velocistas, mejorando en cada salida. Pero más allá del análisis de la carrera y de la contundente victoria del pupilo de Anaya con Borja Fayos en la silla, el resultado del Covarrubias tiene aroma de Cantabria, encontrando entre los primeros clasificados muchas co nexiones con la tierruca. El imponente ganador Arab Poet es de la Cuadra Río Cubas, que recibe el nombre de la ubicación de la casa familiar de los Sarabia en la Ría de Cubas, desembocadura del Miera. Es uno de los estuarios que vierten aguas a la bahía de Santander.

La familia Sarabia está muy implicada en la promoción del turf en su Cantabria natal desde hace muchos años. Diego Sarabia es propietario, preparador y gentleman, campeón del mundo FEGENTRI en 2005, y campeón de la estadística española de gentlemen y amazonas varios años. Su padre, Antonio, es el actual alma mater del Derby de Loredo, una de las carreras en la playa de mayor tradición de nuestro país habiéndose disputado durante 60 años de forma ininterrumpida.

En Santander la tradición turfística se remonta un par de siglos atrás, a mediados o finales del XIX cuando las clases acomodadas de España y Francia empiezan a elegir esta ciudad como destino vacacional en busca de los saludables “baños de ola”. Esta nueva sociedad estival trae de la mano sus actividades recreativas entre las que destacan las competiciones hípicas. En pleno auge fue construido el hipódromo de la Albericia, en el barrio de su mismo nombre, existiendo publicaciones que constatan la disputa de carreras de caballos al menos desde 1882 . Esta nueva pasión recibió, algunos años después, un par de empujones definitivos para consolidarse en la zona: primero con la instalación vacacional de los Reyes en la ciudad, atrayendo a nuevos veraneantes de la alta sociedad española y el acondicionamiento y creación de nuevas infraestructuras alrededor del Palacio de la Magdalena; y después con la creación en 1914 de la Sociedad Hípica Montañesa, que bajo la presidencia de Ricardo Ruíz Pellón acondicionó los Campos de Sport de El Sardinero para la práctica hípica, acercando dichas competiciones a la ciudad.

El 2 de septiembre de 1917 la familia real inaugura el nuevo hipódromo en la ciudad bajo el nombre de Bellavista por la belleza del paraje en que se encuentra enclavado, en unos terrenos cedidos por el ayuntamiento de Santander al norte de El Sardinero. Poseía una original pista en forma de raqueta de unos 2500 metros de longitud, para carreras lisas y de obstáculos. La salida se situaba en el faro de Cabo Mayor, tras la recta giraba hacia la izquierda para volver a tomar una gran curva de 180 grados a la derecha en las proximidades de la playa, para terminar en una extensa recta de meta. Poseía unas grandes instalaciones con sitio para 100 caballos estabulados. A pesar de que el último año de actividad aumentaran el número de carreras y se llegaran a ver 42 pruebas, la “huida” de algunos potentados patrocinadores provocó a los cuatro años su precipitado cierre. Después de varios usos a lo largo de los años, actualmente existe en la zona un restaurante lleno de recuerdos y de historia de nuestro turf.

El segundo clasificado del Covarrubias a dos cuerpos del ganador fue Piquío, quien recibe su nombre de los jardines que están sobre la roca saliente que divide en dos la Playa de El Sardinero. La cuadra Hispánica suele poner nombres de la tierra natal de la madre de la familia. Entre sus caballos encontramos a Cañadío o Pedreña, y pronto veremos debutando a Cabo Mayor o El puntal. Noozhoh Canarias cuarto en la prueba de referencia, vive en Cantabria desde hace año y medio y es entrenado por Alberto Remolina, un preparador de la tierra, que tiene desde hace más de 20 años su centro de recuperación y entrenamiento de caballos en Laredo donde los recupera física y mentalmente a base de cuidados diarios, entrenamientos, “baños de ola” y paseos por los dos kilómetros de la playa del Regatón.

En el mismo Laredo frente a la playa donde pasea Noozhoh encontramos la playa Salvé donde cada año el Club Deportivo “Turf Laredo” organiza el Gran Derby Playa Salvé con varias décadas de tradición.

El destino es caprichoso y con este despliegue cántabro quiso, el día del Covarrubias, rendir homenaje en el primer aniversario de su fallecimiento a un jockey de la provincia, uno de los grandes de nuestro turf Don Vicente Cañizo Barroso, del que aún se recuerda su fantástico triplete en 1990: Gobierno Vasco, Hispanidad y Blasco, a lomos de Sherman.

A parte de los ya mencionados habría que destacar otros nombres (no a modo de numerus clausus) de preparadores como Enrique Puente, Alfonso Pérez de la Vega o Eduardo Abajas…, de la familia Alonso, o de grandes caballos con nombres de la tierra, tan actuales como Cántabra, Igollo de Camargo, o algunos de los más grandes como Suances, Portus Blendium (nombre romano de Suances) que sigue siendo el caballo corrido en España que más dinero ha logrado, ganador de la Copa de Oro de Hong Kong superando los cuatro millones.

Como hemos podido observar Cantabria es infinita…pasión por el turf y en los próximos Grandes Premios de la milla debemos mirar al Norte.

- Publicidad -Campaña Housers 728x90

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here