Debemos remontarnos al 30 de octubre de 2016 para encontrar al último ganador local de alguno de los Grupo 1 dedicados a las nuevas generaciones en territorio francés. Aquel “último” ganador fue WALDGEIST (Criterium de Saint-Cloud, 2.000 metros), entrenado por Andre Fabre, y que en este mismo día se presentará como máximo rival de Enable al Arco del Triunfo.

El Lagardere es otro de los Grupo 1 franceses que ha sufrido cambios en los últimos tiempos. Ampliado de los tradicionales 1.400 a los 1.600 metros, equiparándolo al Boussac, tuvo en Happily a su última ganadora, una hembra, que batía a Olmedo y al Derby winner Masar, rompiendo así el maleficio que perseguía a las de su sexo cuando estas se atrevían a luchar en los dominios de los machos. Mauralakana en 2005, Moonlight Cloud en 2010 o What A Name en 2012 habían logrado colocarse, lo mismo que la desafortunada Intercontinental en 2002, última edición disputada bajo el nombre de Grand Criterium.

Con cierto pesar, no contaremos con la participación de ninguna hembra en esta nueva edición, que presenta un lote de 6 unidades y no demasiado expuestos.

BOITRON (Le Havre), entrenado por Richard Hannon, llega invicto tras 3 salidas a pista, aunque unexposed. Un programa inteligente y suave que le habrá servido para madurar mentalmente, contando con un físico importante y bastante paso en carrera. Su línea no parece la más prometedora pero tampoco parece haberse tenido que esforzar demasiado para conseguir sus triunfos, contará con Demuro en la silla, ya que la propiedad es fruto de la asociación entre uno de los sindicatos más relevantes ingleses, Middleham Park Racing, y Augustin-Normand, con el que tiene contrato en Francia, convirtiéndose en su cuarto jockey distinto. Como al favorito francés del que hablaremos a continuación, le convendría una carrera seria, así que no nos extrañaría verle delante, incluso comandando, si sus ímpetus no pueden ser dominados. De amplio tranco, sería un extra para sus opciones una pista suave.

ANODOR (Anodin), el favorito francés y, probablemente, de la carrera para la cátedra internacional. Otra vez el Prix de Crevecoeur, una de esas maidens para debutantes bendecidas por la historia. Si el nivel de las carreras de 2 años en Francia no nos ofreciera las dudas que nos vienen generando desde hace un par de temporadas, la llegada de esta maiden podría considerarse de las más convincentes y contrastadas de cuantas hubiera habido en toda Europa. Anodor batía con solvencia a Persian King, doble ganador posteriormente y gran baza de Andre Fabre para las clásicas en 2019, y Prince Hamlet, con resultados similares a posteriori y misma esperanza para Mauri Delcher, llegando a 2 y 5 cuerpos, respectivamente, del pupilo entrenado por Freddy Head. La impresión fue tal que Jean-Louis Bouchard, histórico propietario francés, triple vencedor del antiguo Prix du Jockey Club, se hacía con la mitad de la propiedad de este hijo de Anodin, semental de los Wertheimer que ejerce en Quesnay, de la familia Head, quienes hasta ese momento eran los propietarios tras un infructuoso paso por las ventas de yearlings. Anodor repetía con tanta o más facilidad en el Grupo 3, Prix des Chenes, en idéntico escenario y distancia. Caso parecido al de Boitron, potro de dimensiones considerables, aunque menos voluminoso y quizá mejor cabeza, ya conoce la distancia y el hipódromo, una ventaja de la que debe sacar partido el domingo.

ROYAL MARINE (Raven’s Pass) se trata del representante que envía la escuadra Godolphin para defender su casaca, aunque causa sorpresa que sea uno entrenado por Saeed Bin Suroor, caído en desgracia desde hace algunos años, y no Charlie Appleby que, además de parecer llevar los pantalones de la casa, sus resultados en Francia son difícilmente mejorables. Tras un discreto debut en 1.200 metros, aunque de un tal Jash, plata en el Middle Park Stakes (Gr1), vence convincentemente 3 semanas después en otra maiden de condiciones especiales, sire and dam restricted race, subiendo a 1.400 metros y dejando la sensación que si el nuevo golden boy Oisin Murphy logra aplacar su galope ansioso podría llegar a los metros del Lagardere. El tiempo de su maiden fue inferior al Listed que ganó Sangarius, postulado al Dewhurst, el mismo día, una carrera antes.

BROOME (Australia) será la baza de Coolmore, y única, que es casi más noticia aún. El camino elegido por Aidan O’Brien hasta llegar aquí ha sido difícil de descifrar, con cambios de distancia incluidos hasta, parece, fijar la milla como la mejor para sus aptitudes, de momento. Caballo frío, le cuesta entrar en carrera y aunque cuenta con un largo y sostenido remate sólo una carrera suicida le podría dar la chance a los metros y por desfallecimiento del resto. Aquí debe ser una baza secundaria y le tendría mucha más consideración si esto fuera el Criterium de Saint-Cloud.

DARK JEDI (Kodiac), entrenado por Charles Hill, parece en las antípodas del producto típico de su padre, aunque ya nos sorprendiera este con Best Solution, de Gr1 en 2.400 metros. Este potro se ha mostrado prometedor, pero en otras compañías y no dudamos que si le dan el programa adecuado logrará ser competitivo en carreras de stakes, si bien aquí debería tener un papel testimonial, aunque haya manejado la distancia y el posible terreno bueno-suave que se espera el domingo.

SHAMAN (Shamardal), representa la casaca Wertheimer, estando bajos los cuidados de Carlos Laffon. Doble emoción para sus propietarios, con intereses directos e indirectos, pendientes, también, del resultado del hijo de su semental, Anodin. Siempre en ultra conserva, imagino que con la doble intención de enseñarle a tomarse de forma más relajada los recorridos, tiene la oportunidad el domingo de encontrarse el suficiente paso como para viajar cómodo, sin tener que ceder demasiados cuerpos al líder y poder presentar su buen remate a salvo de posibles contratiempos, eliminado el Open Stretch. Sus responsables ya saben lo que es batirse con el favorito, si le corren de nuevo ante él, creerán que los menos de 3 cuerpos del Chenes pueden ser recortados.

Imagino a Anodor y Royal Marine yendo a por la punta. El bueno de Lemaitre no querrá pelea, y si el Godolphin no cede, lo hará él. Este sería el único supuesto ganador del Godolphin, que ya ha vencido de esta manera, mientras que sería un escenario nuevo para Anodor, que siempre ha viajado en punta y no ha tenido que remontar ante nadie. Boitron tiene un recorrido fácil, al culo de estos dos, porque, además, descubre la distancia por primera vez y no creo que Hannon quiera ser agresivo de inicio. Siendo un potro voluminoso y más pesado que los dos anteriores, necesitará más tiempo para carburar y llegar a su sexta velocidad, por lo que en una carrera rápida cuenten con él hasta el final. Aquí está la carrera de Shaman, quien debería aprovecharse de la falta de velocidad inicial de Broome y la supuesta categoría inferior de Dark Jedi. Si entra a menos de 3 cuerpos de la punta, tendrá opciones, mínimo a podio. Broome depende exclusivamente de una carrera loca, que los 1.600 metros se hicieran eternos para el resto de sus rivales. Puede tener esta categoría, pero en más metros, donde los pulmones sean la mayor fortaleza. Dark Jedi sólo tendría una chance si la pista estuviera embarrada el domingo, opción que no parece contemplarse pese a las posibles lluvias durante la misma mañana.

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