El Prix Ganay siempre ha sido pasto de grandes de caballos. Así si se echa un vistazo al palmarés de este Grupo I se puede observar que esta blasonado por ejemplares como el gladiador Cirrus des Aigles, el rocoso Duke of Marmalade o ganadores del Arco como Bago y Dylan Thomas, por no remontarnos al mítico Mill Reef o a Allez France, una de las mejores yeguas del Siglo XX en Europa. Y es que sin duda estos 2.100 metros de Longchamp han ofrecido carreras inolvidables.

Y la edición del 2011 no podía ser diferente, presentando un lote de mucho nivel. Así, la poderosa escudería de Coolmore presentaba a Cape Blanco, un precioso careto hijo de Galileo varias veces ganador de Grupo I y que en el Irish Champion había arrasado a sus rivales por más de 5 cuerpos. Los colores del Aga Khan estaban representados por Sarafina, una yegua de una clase brutal entrenada por Dupré, ganadora en su campaña clásica del Sant Alary y del Diane y tercera de la ultima edición del Arco del Triunfo, y que tras su magnifica y cuidada campaña a tres años se presentaba como una de las favoritas entre los viejos para pelear cualquier carrera fondo, y que cotizaba 3/1. O un Cirrus des Aigles que pese a no ser el caballo que tripitiría victoria en esta carrera años más tarde, ya había mostrado su mejora al imponerse en el Dollar en el fin de semana del Arco y tras comenzar su temporada en enero ya llegaba en plena forma a esta cita. Por su parte André Fabre presentaba al Godolphin Ley Hunter, un hijo de Kigmambo que tras una suave campaña a 3 años, había mostrado una importante mejora en su reaparición a 4, al ser segundo en el D´Harcourt y en el que el pequeño Napoleón del turf mostraba mucha confianza. Y por supuesto un Planteur que partía como favorito a poco mas del par. Propiedad de la familia Wildenstein, había llevado a cabo una magnifica campaña clásica donde tras imponerse en el Noailles, escoltó a Lope de Vega en el Jockey Club y a Bekahad tanto en el Gran Prix de Paris y en el Niel. Por origen y físico, se esperaba que a sus 4 años este precioso hijo de Danehill Dancer mejorara su ya más que respetable rating obtenido en su campaña clásica. Además, venía de imponerse en su reaparición en el Prix D´Harcourt marcando un más que interesante 121 RPR, y donde por primera vez fue conducido por el belga Soumillon. Sin duda un muy interesante lote.

En un terreno en muy buenas condiciones, nada más darse la largada Spencer sitúa a Cape Blanco al mando de las operaciones, sin que fuera necesario que el pacemaker de Planteur, Pouvoir Absolu, se encargue de endurecer el paso, con Cirrus y Sarafina cerca de la cabeza. Sin cambios apreciables se recorren el primer kilómetro, con un Planteur en las últimas posiciones donde Soumillon se muestra confiado. Al desembocar en la recta final Cape Blanco no acaba de responder a las exigencias de su jinete, dando la sensación de que el pupilo de O´brien no podrá pelear la victoria. Blondel busca el centro de la pista para Cirrus, eligiendo Lemaire el terreno despejado de los carriles exteriores para Sarafina. Por su parte Soumillon, en una quizás arriesgada maniobra, situa a Planteur por los palos, dando la impresión de que podría quedarse encerrado. Pero Cape Blanco pronto cede en la lucha, quedando reducida la lucha por la victoria en un mano a mano entre Sarafina y Planteur, decantándose la victoria para el pupilo de Botti, y donde el momento elegido para presentar su ataque y la elección del carril por parte de su jinete jugaron una importancia vital para el desenlace de la carrera.

 

Con este triunfo Planteur conseguía su primer entorchado al máximo nivel. Sus rivales confirmarían a 4 años su buen nivel clásico. Así Sarafina encadenaría tres victorias en pruebas tan prestigiosas como el Prix Corrida, El Gran Premio de Sant Cloud y el Foy, para fracasar en su asalto al Arco, donde partía entre las favoritas. Por su parte Cirrus des Aigles seguiría con su mejora hasta culminar su campaña otoñal con un recordado triunfo en el Champions inglés, batiendo al mediático So You Think en una espectacular e inolvidable carrera. Cape Blanco, tras fracasar en Royal Ascot, fue trasladado a USA, donde se convertiría en el probablemente mejor caballo en pasto del continente americano, encadenando tres victorias en tres salidas, toda ellas de Grado I, y entre ellas el prestigioso Arlington Million.

Porque un gran caballo necesita una gran victoria; y eso fue lo que sucedió ese 30 de abril en Longchamp, donde el poderoso hijo de Danehill Dancer ofreció su mejor versión. Planteur luego redondearía grandes actuaciones, como un tercero en la Dubai World Cup, ya con los colores de la familia Al Thani, o dos segundos puestos en el Prix D´Ispahan, escoltando consecutivamente a Golden Lilac y a Maxios. Pero Planteur, pese a embolsarse más de tres millones de euros e imponerse en 5 Grupos, siempre será el caballo que se impuso en el Ganay, allá por la primavera de 2011.

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