Siguiendo con nuestra particular ruta de yeguadas, esta vez nos acercamos a la Yeguada Cortiñal. Brillantemente organizado por Hipotour y guiados por Juanma Loro, conocemos uno de los colores más emblemáticos de nuestro turf.

 

La carretera de Cadalso de los Vidrios, que une las localidades madrileñas de Villamanta y Aldea del Fresno, esconde, en su kilómetro 10,8km, una de las yeguadas más emblemáticas de nuestro turf. Bajo una chaquetilla roja con la cruz de Santiago en amarillo han competido, a lo largo de más de dos décadas, los ejemplares de la Yeguada Cortiñal. El pasado 15 de junio, y gracias a la impecable organización de Hipotour, nos acercamos para conocer un poco más de la historia de estos purasangres con sello ibérico.

Lo primero que llama la atención, nada más llegar a la finca, es su diseño. La propiedad está limitada por un muro de colores amarillo y blanco, tonalidades que predominan en todos los edificios e instalaciones de la yeguada. Las construcciones y distribución de éstas (todo ello levantado por el propio Juanma Loro) recuerdan más a una ganadería de Pura Raza Español que a una fábrica de corredores PSI. Y es que, el dueño y alma mater de Cortiñal, Juanma Loro, es un hombre de caballos polivalente. Aficionado tanto a las carreras como al rejoneo y al enganche, intenta transmitir esta transversalidad a su negocio, consiguiendo unos animales increíblemente versátiles.

Juanma Loro nos recibe nada más llegar y nos cuenta cómo comenzó esta pequeña locura que es la cría de caballos. De raíces extremeñas, Juanma criaba caballos en su tierra natal. La horrible epidemia de la peste equina, a finales de los 80, obligó al ganadero a dejar su Extremadura y a mudarse a Madrid.

Tras visitar varias propiedades, la finca Cortiñal era, precisamente, la que menos convencía a Juanma Loro. “Pero tenía las condiciones perfectas. El suelo de arena, que actúa como una lija natural, es una finca que no se encharca, tiene un fácil acceso…”.

De aquello hace ya 27 años y hoy la Yeguada Cortiñal, una de las más laureadas de nuestro panorama, desarrolla su actividad en tres fincas distintas. La ya mencionada Cortiñal es el centro de operaciones. Además, muy cercana a ésta, Loro gestiona una enorme finca, donde descansan las yeguas cruzadas. Y, finalmente, el ganadero guarda una propiedad en Extremadura.

En la finca Cortiñal, es por tanto, donde descansan los PSI. La Yeguada cuenta, actualmente, con cuatro sementales, si bien sólo dos de ellos son purasangres. “Rubens” (“Fragant Wells” y “Sodoma”, por “Midway Dancer”) y “Viva a Franca” (Storm Cat y Farda Amiga, por Broad Brush) comparten instalaciones con un anglo-árabe de nombre “Enhorabuena” y un Pura Raza Árabe, que hace de recelo. En la zona destinada a sementales descansa también “Oregon” (“Brooklyn´s Smart” y “Lunakarada” por “Akarad”), ganador de 13 carreras y uno de los mejores corredores de Cortiñal en los últimos años.

Mientras observamos a los sementales, Juanma Loro nos comenta que sus inicios en el mundo de las carreras no fueron fáciles. Nadie conocía su nombre ni sus colores, por lo que no tuvo mucho apoyo al principio. Sin embargo, cuando “Sherman” (“Recitacion” y “Pomerelle” por “Pharly”) se cruzó en su camino, todo cambió. “Sherman” era un PSI que no gustaba ni por su físico ni por sus orígenes. Descartado para el mundo de las carreras casi desde el principio, es usado como sparring del Madroños “Monteverde”. Pero en casi todos los entrenamientos, “Sherman” acaba por delante del Madroños, por lo que sus responsables deciden darle una oportunidad. Debutó siendo segundo y, desde ese momento, enlazó 11 victorias consecutivas (incluyendo la Poule, el Gobierno Vasco, el Hispanidad y el Blasco).

A continuación nos adentramos en los paddocks. En la finca Cortiñal, la yeguada cuenta con seis vallados distintos, cada uno destinado a un tipo específico de caballos. Aunque actualmente el terreno está seco, el dueño de la ganadería nos advierte que, hace apenas unas semanas, los cercados estaban llenos de pasto. En Cortiñal no riegan su finca. “Antes lo hacíamos y, además de salir muy caro, era perjudicial para los caballos. Los caballos se adaptan perfectamente a cada época del año. Ellos saben que ahora es una época seca y hay menos hierba. Cuando regábamos, teníamos hierba todo el año y algunos caballos empezaron a presentar problemas.

En el primero nos esperan las hembras de Cortiñal que están en descanso (los machos reposan en los boxes que se encuentran en el edificio principal): “Niagara” (“Viva A Franca” y “Cresta “ por “Sadler’s Wells”) y una hermana del crack “Camuray” nos siguen curiosas mientras cambiamos de paddock.

El siguiente cercado, de dimensiones más amplias que el anterior, reposan las yeguas que han parido recientemente. Todos los potrillos que nos encontramos son hijos de “Rubens» y “Viva a Franca”, ambos sementales de la casa. Y, tras este vallado, visitamos a los potrillos “más mayores”, los que ya han cumplido varios meses de edad.

La doma en Cortiñal empieza desde el primer momento. Los potrillos son mimados y acariciados desde su nacimiento, lo que hace de los productos de Cortiñal unos animales muy acostumbrados al ser humano. Cada vez que entrábamos a una finca, tanto yeguas como potros se acercaban curiosos y nos rodeaban.

Este año, en Cortiñal no se llenará ninguna yegua. Su responsable nos cuenta que están en un período de reflexión y cambio.A veces hay que parar, ver qué tienes y decidir hacia donde vas. Ver con qué quieres quedarte. Prefiero “perder” un año, dejando a las yeguas vacías.” Además, este año Cortiñal tampoco sacará sus yearlings a subasta.

Alejados de las yeguas, se encuentran, viviendo tranquilos en un vallado, los yearlings. El grupo de visitantes nos vemos, de inmediato, rodeados por curiosos caballos que buscan mimos. Los dos últimos cercados están destinados a los machos. En el primero, descansa el semental árabe y, en el último, se encuentran los machos jóvenes de la yeguada, los futuros corredores.

El porqué del éxito de Cortiñal no es una respuesta fácil para Juanma Loro: “esto es una labor de equipo. No sólo mía con mis trabajadores aquí, sino también de los profesionales del hipódromo. Tú puedes criar algo muy bueno pero si, por ejemplo, lo monta alguien con malas manos y le rompe la boca al animal, no hay nada que hacer.

Finalmente, y para terminar la visita a la primera finca de la yeguada, nos adentramos en el edificio principal. Éste hace a la vez de cuadras y de tienda hípica. Y es que Juanma Loro regenta una tienda a la que acuden aficionados tanto de hípica como de rejoneo. Las paredes de su negocio están llenas de fotografías de profesionales y aficionados de todas las disciplinas, con los que Juanma guarda una buena amistad. Juanma nos cuenta orgulloso que a su tienda se acercan no sólo profesionales de la hípica, sino también del cine y del circo. Aquí han comprado materiales para superproducciones como “Océanos de Fuego”, “El capitán Alatriste” o, incluso, “Juego de Tronos”.

Pared con pared con la tienda, descansan los machos de 2 años y caballos de competición de Cortiñal. Entre ellos destaca el tordo “Destino”, hijo de “Rubens” y de “Ramona”. Para Juanma, “Destino” es un caballo muy especial. “Rubens”, uno de los caballos más importantes de Cortiñal, fue un semental que disputó sus primeras carreras sin pena ni gloria. Con un físico que no llama mucho la atención, el hijo de “Fragant Wells” no parecía destinado a hacer nada grande. Sin embargo, cuando pasó a manos de Michaella Augelli, todo cambió. “Ramona”, la madre del potro, presenta una historia parecida. Al nacer, la potrilla estaba muerta y, gracias a una labor encomiable del veterinario, pudo salir adelante.

Tras recorrer con mimo la finca Cortiñal, Juanma nos dirige a la segunda propiedad que tiene en Madrid, una vasta extensión de tierra donde descansan las yeguas destinadas a la cría de cruzados. Subidos en el coche buscamos a las yeguas y a sus potrillos, que nos reciben con curiosidad. En esta piara hay yeguas lusitanas, anglo-árabes y también PSI. Entre estas últimas pudimos distinguir a “L’Avenue” (“Champs Elysees” y “Mrs Seek” por “Unfuwain”), “Revelation” (“Fragrant Wells” y “Sissinamixa” por “Linamix”) o a “Petit Cadeau” (“Cadeaux Genereux” y “Shawara” por “Barathea”).

De vuelta a la finca Cortiñal, Juanma se despide de nosotros, citándonos para volver a su yeguada cuando queramos. Las puertas de Cortiñal, uno de los colores más laureados y con más solera de nuestro turf, siguen abiertas.

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