• Estrella “más bonito que un San Luís”, al caballo más llamativo en el paddock; El turf es una “algo” que se basa en las emociones; un caballo te resulta simpático por motivos lógicos (te hizo ganar una apuesta) o lo que es más habitual y divertido, por razones absurdos (un nombre evocador, una chaquetilla bonita…). Y entre estos últimos hay un factor muy influyente… el físico. Y si físicos hablamos, en el 2017 hay un caballo que ha llamado la atención, y ese no es otro que Almorox. Exuberante, majestuoso, poderoso y muchos adjetivos más cuadran a la perfección con este hijo de Rip Van Winkle. Un auténtico cromo que siempre ha sido presentado a la perfección por el francés Ferland. Por ello nuestra Estrella “más bonito que un San Luís” para el espectacular Almorox.

  • Estrella “haber venido” a la mejor carrera del año; y si antes hablamos de subjetividad en el cariño a los purasangres, todavía más subjetivo es elegir una carrera para recordar. Se puede valorar una llegada ajustada o un lote de mucho nivel, o, porqué no, un desarrollo espectacular como el que se produjo un domingo de septiembre, cuando Noray con Janacek en la silla empezó a distanciarse en el recorrido del pelotón, como si fuera un fugado en una etapa del Tour. Normalmente estas escapadas tienden a morir en la última curva, pero Noray supo resistir el ataque de Almorox para imponerse por poco más de ½ cuerpo. Carrera polémica dio la sensación de que Auge, jinete del segundo clasificado, “tiró” la carrera… cierto que debió ganar, pero también hay que señalar que los dos primeros dejaron a casi 5 cuerpos a un más que buen ejemplar como es Cefiro. Errores o aciertos de tácticas al margen, realmente fue una carrera para recordar, y por ello, al Premio Young Tiger va nuestra Estrella “haber venido”.
  • Estrella “mira que te lo dije”, al mejor prospecto clásico; elegante, dominador y con una pinta estupenda. Esa es la sensación que dejo Planteur Davier en su primera victoria. Si a eso le sumamos un entrenador especialista en Grandes Premios como es el Duque de Alburquerque, unos colores que tienen toda la pinta de que van a dominar en el 2018 y un origen mas que apto para nuestras pistas, hacen de Planteur Davier una apuesta bastante razonable cuando se trata de buscar un ejemplar de tres años para brillar en las clásicas de este año que comienza. Así que la Estrella “mira que te lo dije” va para el precioso hijo de Planteur.
  • Estrella “llegar y besar el santo” a la aparición más prometedora en el turf español. 2017 ha sido un año donde varios profesionales recién llegados han obtenido resultados realmente notables. Así entrenadores como Cerqueira y Leyla Ennouni, o jinetes como Valenzuela, han demostrado que en pocos años podrían estar en la elite de nuestro turf, si es que no lo están ya. Pero nos vamos a quedar con Patrick Olave, que consiguió ensillar al ganador en su primera carrera lo cual no deja de ser una anécdota, pero creemos que representa muy bien a la joven hornada de preparadores que presentan sus primeras armas en H.Z. Así que la estrella “llegar y besar el santo” va para Patrick Olave y su equipo.

 

  • Estrella “mira, yo ya no se que hacer” a la labor menos reconocida. Hay un lugar común entre los pensamientos de la gente del turf, sobre todo entre los preparadores y jinetes, de que puedes trabajar mucho y bien, pero que necesitas un golpe de suerte para dar ”el salto” desde la primera división a la Champions League. Y ese golpe de suerte es un gran caballo que te catapulte a la primera plana. Pues bien, cuando en el 2015 Sir Andrew después de haber ganado un Listed consigue dos colocaciones en sendos Grupos parisinos, siendo uno de ellos un tercer puesto en una carrera tan prestigiosa como el Jean Prat, pareció que Fernando Pérez había encontrado su talismán que haría que en las siguientes temporadas amarrara un buen lote de yearlings que le permitieran confirmar el talento que con el hijo de Polan había mostrado. Pues no solo no ha sido así, si no que a fínales de 2017 desayunamos con la noticia de que la mayoría de sus efectivos abandonaban el patio. Tan triste como sorprendente. Desgraciadamente la estrella “mira, yo ya no se que hacer” va para Fernando Pérez.
  • Estrella “el martillo que no cesa” a la regularidad del turf. Reconozco que la regularidad es una virtud que en el deporte yo creo que esta sobrevalorada. Sé que suena a herejía, pero en mi opinión hacer todo más o menos de la misma manera en el mismo valor va contra la esencia del espectáculo. Al Hipódromo se va “a ver que pasa” no a descifrar una integral. Pero esta claro que esa gloriosa incertidumbre no es lo que más le gusta ni a los apostantes ni a los propietarios. Y ahí entra Janacek. Ambicioso, trabajador y profesional hasta la medula, es un seguro de vida, ya sea en un hándicap triplicado o en un Listed. Es nuestro Eddy Merck, un jinete que jamás se guarda o se esconde. Y eso, las cosas como son, es un gran mérito. Sin duda si hay que galardonar a alguien con la estrella “el martillo que no cesa” nadie más adecuado que el checo Janacek.

 

  • Estrella “yo estuve allí” a la visita más destacable del 2017. 22 añitos le contemplan a Oisin Murphy. Y ya sabe lo que es ganar un Grupo I. Jinete efectivo y elegante, es quizás la mayor promesa del turf británico. Y en la Zarzuela pudimos verle a lomos de Electra Voice con la que fue segundo. Cuando sea uno de los grandes jinetes del mundo siempre podemos decir “yo le vi en La Zarzuela cuando todavía no había ganado el Derby”. Porque desde la reapertura por aquí han pasado Moore, Soumilllon, Peslier, Atzeni, Lemaire y Dettori. Y ahora Murphy. Para ese 29 de octubre va la estrella “yo estuve allí”

 

 

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