Dicen que nadie es profeta en su tierra y, desde luego, “Mine that Bird” no tenía nada de su parte para serlo. Cotizando 50-1 y galopando casi todo el recorrido a varios cuerpos del pelotón, nadie podía imaginarse que el hijo de “Birdstone” pudiera pasar primero el poste de Churchill Downs e inscribir su nombre en la historia.

 

“Mine That Bird” (2006) nació del cruce del ganador del Belmont “Birdstone” y una yegua, de nombre “Mining My Own” (por “Smart Strike”). Por ambas ramas de su árbol genealógico “Mine That Bird” tiene al histórico “Northern Dancer”. 

El caballo no debía ser gran cosa de potrillo, pues fue vendido, en la subasta de octubre de Kentucy, por 9.500 dólares (como le pasara, por cierto, a “Northern Dancer”, quien no cubrió su precio de reserva de 25.000 dólares). Su comprador fue el entrenador David Coley y Canadá se convirtió en su nuevo hogar. Allí debutó a la edad de 2 años, en el 2008. Su primera temporada en tierras canadienses no fue nada mala: ganó 4 de sus seis carreras (entre ellas, el Silver Deputy Stakes, el Swynford Stakes y el Grey Stakes) y fue nombrado mejor caballo de 2 años del país. En sus victorias fue conducido por la jocketta Chantal Sutherland. 

Tras esta buena campaña a dos años fue adquirido por la nada desdeñable cifra de 400.000 dólares por una asociación de dos ranchos sitos en Nuevo México, de nombre Double Eagle Ranch y Buena Suerte Equine. La primera parada con estos nuevos colores fue la Breeder’s Cup Juvenile, carrera para la que se había clasificado. “Mine That Bird” terminaría último. 

En 2009, ya a la edad clásica de 3 años, el caballo comienza la temporada en Nuevo México. Segundo del Borderland Derby y cuarto en el Sunland Derby, consigue el pase para el Kentucky Derby por la mínima (es el clasificado número 19 de los 20 corredores). Sus propietarios, desafiando toda lógica, deciden correr el Kentucky Derby. La épica comienza ya desde la salida del rancho. “Mine That Bird” viaja en el camión de su nuevo entrenador Chip Woolley (quien, además, conducía con la pierna rota) y ambos recorren, durante 21 horas, los más de 2.000km que separan Nuevo México de Louisville.  

A su llegada al tempo de Kentucky, los “vaqueros” del sur no son bien recibidos. Aquello debió ser una especie de Paco Martinez Soria en la gran ciudad a la americana. Varios jockeys rechazan montar al castaño y, finalmente, será el veterano Calvin Borel quien dirija al hijo de “Birdstone” por la arena de Churchill Downs. 

Al cerrarse las taquillas “Mine That Bird” es el tercer caballo menos jugado, cotizando su victoria a un jugoso 50 a 1. Los inicios de la carrera parecen dar la razón a los apostantes, y el caballo galopa último, descolgado a unos 8 cuerpos del pelotón. Al acercarse a la última curva, Borel enciende los motores y el caballo avanza comiéndose a sus rivales. Tras coger los palos, “Mine That Bird” lanza un ataque que por no esperarse, no se lo espera ni el speaker, que centra su atención en “Pioneer of the Nile” (padre, por cierto, del triple coronado “American Pharoah”). Pero el pupilo de Woolley sigue avanzando por el fango de Churchill Downs para alcanzar una victoria incontestable: casi 7 cuerpos de distancia con el segundo clasificado, la victoria más holgada en los últimos 60 años de la prueba. 

Con este triunfo “Mine That Bird” se convierte en uno de los 9 castrados que han podido hacerse con el Kentucky Derby (y el segundo desde 1929). Además, es el segundo ganador con la cotización más alta en la historia de la prueba (sólo superado por “Donerail”, que en 1913 dio una alegría inmensa a sus pocos apostantes, al pagar su victoria a 91 dólares).  

Tras el Kentucky Derby hubo dudas sobre qué ruta seguir con el caballo. Sus propietarios no estaban muy convencidos de disputar el Preakness y preferían acudir directamente a Belmont, prueba ganada por el padre de “Mine That Bird”. Sin embargo, las ganas de hacer algo aún más grande se impusieron y el caballo disputó la segunda etapa de la triple corona. En Baltimore el castaño pierde a Calvin Borel, quien decide montar a “Rachel Alexandra”, y el hijo de “Birdstone” será montado por Mike Smith. Finalmente la prueba será ganada, precisamente, por Borel y “Rachel Alexandra” (primera yegua ganadora de esta carrera), quien estará escoltada por “Mine That Bird”, al ser segundo en el poste de meta. 

Pese a no poder ganar ya la triple corona, “Mine That Bird” corre el Belmont, donde es tercero. Tras esta carrera el caballo correrá 7 pruebas más entre 2009 y 2010, no volviendo a pasar por ganadores.  

En 2010 es retirado y, desde entonces, vive tranquilo en Double Eagle Ranch. Curiosamente la finca se encuentra en la localidad de Roswell (Nuevo México), ciudad conocida por haber sido escenario de supuestas abducciones extraterrestres y, por ende, uno de los destinos en la tierra preferidos por Iker Jiménez. “Mine That Bird” vive tranquilo en un enorme paddock, acompañado por un poni. Desde hace años ninguna persona se ha subido a él (durante una temporada fue usado como caballo de paseo por sus dueños) y su único trabajo consiste en agradar a los fans que, casi a diario, acuden a visitar a la leyenda viviente. No en vano, el caballo recibe semanalmente entre 15 y 20 visitas (desconocemos si en estos números se incluyen extraterrestres).  

El principal culpable de este éxito es, probablemente, el Dr. Loenard Blanch, uno de los propietarios del caballo. En internet podemos encontrar infinidad de entradas y post de aficionados que hablan de la hospitalidad y accesibilidad del Dr. Blanch para presentar a “Mine That Bird” a todo aquel que quiera acercarse a la finca.  

Y es que “Mine That Bird” es ya uno más en el rancho, como confiesa Blanch. “Es parte de mi familia y de la de Mark. Hemos recibido ofertas por él, pero no vamos a negociar nada. Vivirá aquí, sentencia el propietario. 

Por tener, “Mine That Bird” tiene hasta una película. Bajo el nombre de “50 a 1”, el director Jim Wilson nos acerca a la épica de aquel caballito canadiense y esos dos vaqueros de pueblo. Por cierto, el jockey Calvin Borel se interpreta a sí mismo en el film, regalándonos la misma sonrisa que aquel 2 de mayo cuando, el patito feo de Kentucy se hizo cisne.

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