El pasado 27 de octubre se celebró en el hipódromo de Aintree (Liverpool) una jornada especial, un “Halloween Day” para toda familia. Gracias a la invitación del Jockey Club, desde Woman O’War pudimos estar en la casa del Grand National.

 

La ciudad de Liverpool aparece en el imaginario colectivo como la casa de los Beatles y la sede de uno de los equipos de fútbol más importantes del mundo. Lo que muchos no saben es que, al norte de Liverpool, en Aintree, se disputa, desde hace casi dos siglos, el mítico Grand National.

La prueba más mediática del calendario de las vallas se corre a principios de abril pero, antes, Aintree es sede de varias jornadas con pruebas de esta disciplina. Concretamente, el pasado 27 de octubre, el hipódromo abrió sus puertas para un meeting muy especial: el “Halloween Day”.

Gracias a la invitación del Jockey Club, desde Woman O’War pudimos vivir una jornada muy pero que muy british.

Como adelantábamos, la reunión se centraba en Halloween. El hipódromo supo aprovechar este tirón y organizó un buen número de actividades relacionadas con esta festividad. Entre ellas, un concurso de disfraces. Por lo que, entre caballo y caballo, pudimos ver a aficionados de todas las edades disfrazados de calabazas, fantasmas o brujas.

La zona verde del hipódromo estaba repleta de distintas actividades, la mayoría dirigidas a los más pequeños. Desde una casa del terror hasta paseos en poni pasando por tiro con arco, concurso de tarjetas de Halloween, animación infantil… Todo ello consiguió acercar a cientos de familias, creando un gran ambiente en una fría jornada de otoño.

Además de una espaciosa zona verde, con varios lugares para descansar y tomarse algo, el hipódromo cuenta con varias gradas a lo largo de la recta de meta y la primera curva. Entre la pista y las gradas principales se colocan las distintas casas de apuestas. Es muy curioso, y muy recomendable para cualquier aficionado a las carreras, ver cómo funcionan estos negocios.

En el terreno deportivo, el meeting contó con siete carreras de distinto nivel; siendo la más importante la quinta. Para una neófita en las vallas como quien firma este artículo, he de admitir que la experiencia fue más que positiva. El mundo real de las vallas nada tiene que ver con las imágenes típicas del Grand National. No hubo ni una sola caída en ninguna de las siete pruebas y, además, varias de ellas se decidieron en una apretada llegada (incluida photofinish en la primera carrera).

La prueba principal, el Virgin Bet Monet’s Garden Old Roan Limited Handicap Chase (Grupo 2), repartió 80.000 libras en premios. En la pista se vieron las caras cinco oponentes. Entre ellos, “Frodon”, un 7 años ganador de varios grupos 1; siempre con la monta de la jockey Bryony Frost. Pese a su palmarés, el hijo de “Nickname” reaparecía; por lo que, pese a liderar la prueba durante todo el recorrido, acusó la forma y cedió en los metros finales, para ser tercero. “Forest Bihan” se hacía con las más de 45.000 libras al ganador al sobrepasar, en un emocionante mano a mano, al favorito “Kalashnikov”.

Pese a todas las polémicas que rodean esta disciplina, podemos decir que, al menos en Reino Unido, las vallas gozan de gran salud. El hipódromo de Aintree presentó un lleno hasta la bandera (aunque la buena distribución de sus servicios impidió que se diesen aglomeraciones o largas colas). Además, los ingleses saben cómo atraer nuevos aficionados y cómo convencer a las familias de que el hipódromo es un plan perfecto para un domingo. Quizá, como crítica, habría que admitir que un buen porcentaje de las personas que acudieron a Aintree no parecían estar nada interesadas en las carreras y no salieron de la zona de ocio.

 

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