Hace más de 30 años que por el entonces un joven príncipe Saudí llamado Khalid Abdullah comenzó lo que sería a juicio de muchos expertos la operación de cría más importante de los dos últimos siglos. Habría que remontarse al verano del 56, cuando Khalid asiste con un grupo de amigos a una jornada de carreras de caballos en Paris, quedando fascinado por el ambiente y el encanto del turf. Cuando en los 60´s traslada su residencia a Londres le termina de ser inoculado el virus del turf. Pero pese a su creciente afición no sería hasta 1970 cuando empieza a comprar caballos de carreras. Lo que ahora vemos como normal, poderosas familias árabes copando las subastas de yearlings y las operaciones más importantes de la cría, en esa época era una excentricidad. El turf estaba dominado por las grandes cuadras de origen europeo. En 1977 el consejero deportivo de Khalid, el entrenador H. Cottrill compra en su nombre 4 yearlings en Newmarket. Abdullah entrará de lleno en el mundo de las subastas, comprando poca cantidad, pero pujando por los potros estrellas de las subastas. Así en 1978 compra unos pocos yearlings, entre los que estarían Sand Hawk por el que pagaría la suma record de 264.000 guineas. Pero sería en las subastas de Kentucky donde Cotrill remataria un precioso potro hijo de In Reality, que sería bautizado más tarde como Known Fact, en el que se puede considerar como el inicio de la exitosa historia de Abdullah en el turf. Con el ganarían el Middle Park y su primera clásica en las Islas, cuando en 1980 se impone en las famosas 2.000 Guineas donde Nureyev fue distanciado. Abdullah sería el primer propietario de origen árabe en ganar una clásica en las Islas.

Pero Abdullah siempre pensó en el turf como un compendio total. Criar, ganar para volver a criar con sus ganadores, por lo que sería en 1982 cuando el círculo comenzaba a cerrarse. Por primera sus colores se imponen en una clásica con un caballo criado por él. Este honor le correspondería a Fine Edge, que se impondría en Newmarket. Ese mismo año el Príncipe compra a Gerald Leigh la Yeguada Cayton Park Stud en la localidad de Bershire, renombrándola como Juddmonte Farms. De ahora en adelante ese nombre tendría un significado especial para cualquier amante de la cría del PSI. Juddmonte marcará un antes y un después en la cría del PSI. Ha llegado a ser una yeguada autosuficiente, donde actualmente todos sus sementales han sido criados en sus prados, y donde la compra de yearlings empieza a ser una anécdota.
El éxito de Juddmonte y su impacto en la cría podría resumirse en unos fríos números, como puede ser que en tan sólo 17 años gano las clásicas ingleses con productos criados ahí, imponiéndose también en las clásicas francesas (ya en 1990 de impuso con Sanglamore en el Jockey Club), o en los premios recibidos como por ejemplo el Eclipse Award a la mejor yeguada en 1995, 2001, 2002, 2003 y 2009. Pero es algo más que eso. Juddmonte es Dancing Brave, Oasis Dream o Empire Maker. Y Cacique, Rail Link o Workforce. Y por supuesto, Frankel, el mejor caballo de la historia y como le bautizaron en Inglaterra, el caballo de una vida.
¿Pero en donde radica el éxito de Juddmonte? Lo primero que llama la atención es su forma de hacer las cosas. Todo es pausado y estudiado, siguiendo un plan preestablecido. Un ejemplo de ello es su staff técnico. En un mundo tan sujeto a egos y caprichos como es el turf llama la atención que Juddmonte solo ha tenido dos managers desde 1982, contando con el mismo manager desde 1988. Como alguna vez ha declarado el príncipe Abdullah “un gran manager asegura un gran equipo”. Y en Juddmonte parece que así ha sucedido. Por ejemplo, Philip Mitchell ha sido el manager general para Europa durante 26 años. Esta continuidad hace que cada manager y responsable desarrolle un profundo conocimiento de las líneas de sangre de Juddmonte, conociendo exactamente lo que hay que mejorar cada año. Cada Manager trabaja codo a codo con los entrenadores; Cecil, Gosden o Fabre han trabajado durante décadas en íntima relación con el staff responsable de las operaciones de cría, y al igual que ellos conociendo las virtudes y defectos de todas las líneas de productos de la marca Abdullah. Un claro ejemplo puede ser el malogrado entrenador americano Bobby Frankel, el cual estuvo más de 20 años al servicio de Juddmonte.
Pero para entender los éxitos actuales de Juddmonte, hay que echar la vista atrás y recordar las primeras adquisiones para Juddmonte, como pueden ser las de Aryenne, Rockfest, Bahamian, Mofida o Sookera. Etas maravillosa yeguas han perdurado en el tiempo y en las sangres que actualmente corren por los cracks de los inconfundibles colores de Abdullah, ya sea en Europa o USA. Décadas mas tarde se puede ver como Frankel desciende de la citada Rockfest o Kingman de Mofida. Pero si Frankel es la obra maestra de Juddmonte, no hay que olvidar a Hasili, madre de por ejemplo de Banks Hill, Cacique, Champs Elysees, Heat o Intercontinental, y la cual desciende, como no, de una de las primeras yeguas en establecerse en Juddmonte, en este caso Sookera, y cuya sangre parece asegurada gracias a Dansili, actualmente uno de los mejores sementales del mundo.
Pero Abdullah no solo acumula. También vende. Y no le tiembla el pulso. Por ejemplo Dancing Brave fue traspasado cuando vieron que no cumplía las altas expectativas que siempre se tienen en Juddmonte. Pero el turf es el turf, y por mucho estudio y capacitación que se tenga siempre hay un halo de riesgo en las operaciones, como se pudo ver en el que probablemente haya sido el mayor error de Juddmonte en su exitosa historia; la venta de Danehill a Coolmore (aunque más tarde se intentó paliar esta venta trabajando con sementales de su línea como el exitoso Dansili).
Otro aspecto a resaltar en Juddmonte es la humildad y la capacidad de colaboración con otras yeguadas. Por ejemplo, no han tenido problemas en llegar a acuerdos con uno de sus grandes rivales, el emporio irlandés Coolmore, con el que se acordó que Juddmonte proveería de madres y Coolmore pondría su inigualable lista de sementales, turnándose las yeguadas para elegir los productos resultantes. En aras de este acuerdo, por ejemplo Powerscout fue elegido por Coolmore, mientras Juddmonte se haría con Frankel…

Y es que, como muy acertadamente escribió Janet Hickman, mientras la pregunta para la mayoría de las Yeguadas es “¿obtendremos un buen caballo en esta potrada?”, en Juddmonte se cambia por “¿Cuál de todos los ganadores de Grupos I que tendremos en esta potrada se merecerá ser nuestro próximo semental?
Y es que Juddmonte es diferente; es la búsqueda constante de la excelencia

- Publicidad -Campaña Housers 728x90

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here