A finales de agosto nos acercamos a Haras de Ulzama para conocer un poco más de cerca su proceso de cría. Las yeguas madres, foals y yearlings pastan y se ejercitan en una finca de 144Ha en un auténtico paraíso natural.

A una media hora de Pamplona se encuentra el valle de Ulzama, una extensión de 95km2 y 14 concejos, y que alberga, en su interior, la yeguada Haras de Ulzama. Desde luego, la ubicación no es azarosa: el valle cuenta con una climatología que mantiene verdes los prados durante todo el año, creando un verdadero paraíso natural para los caballos.

La finca se encuentra entre los municipios de Eltzaburu y Auza y, como nos desvela su propietaria, Veronica Pucci, “la mitad de la finca pertenece a un concejo y, la otra mitad, al otro”. La yeguada cuenta con 144Ha de prados verdes (muchos de ellos con pendientes que obligan a los caballos a trabajar los pulmones y a muscularse), árboles y hasta un lago.

A nuestra llegada nos reciben Pedro Satostegui (de “todoturf” y responsable de la web y redes sociales de la propia yeguada Haras de Ulzama) Veronica Pucci y Ana Ímaz. Pucci gestiona la yeguada desde hace 7 años, pero la historia de Ulzama se remonta tiempo atrás. Como señala Satostegui, “Robertiya”, “La Novia”, “Canaletto”, “Volvoreta”, “Egeo”, “Salaam”, “Villablanca”, “Kashwan” o “Persian Ruler” nacieron en esta misma finca. Además, sementales como “Maspalomas”, “Terborch”, “Donagua”, “Quinault”, “Rheffissimo” o “Dyhim Diamond” han lucido en su catálogo de sementales.

Todos los cercados de la finca (excepto aquellos destinados a las yeguas recién paridas y a los caballos que llegan del hipódromo) son de grandes dimensiones. En el primero que visitamos descansan las yeguas que han parido este año con sus foals. El grupo lo conforman 13 yeguas madre. En este lote, Ana nos destaca a “Guerendiain” (“Dyhim Diamond”), madre de “Gueraty” (por “Captain Chop”) y de “El Inca” (por “Diktat”). El primero  es ganador del Martorell, del Gran Criterium y del Veil Picard. Y, el hijo de “Diktat” grabó su nombre en la Copa de Criadores y en el Opcional.

Dentro de este grupo también pudimos ver a “Villerville”, otra de las estrellas. La hija de “Gluch” es la flamante madre de “Fly D’Aspe”, corredora en Francia que cuenta con colocaciones en todas sus salidas a pista. Ambas madres (“Guerendiain” y “Villerville”) cuentan con sendos yearlings por “Planteur” (“Danehill Dancer”). La primera, además, está preñada de “Ultra” (“Manduro”).

En este grupo también pudimos ver algunos foals de “Arkaitz” (“Pyrus”), como el potrillo de “Silent Victory” (“Silent Times”) o de “Solway Firth” (“Cacique”). Ímaz nos cuenta que el ganador de la triple corona está dando muy buenos físicos y que, curiosamente, suelen salir alazanes y caretos “que parecen de Kool Kompany”, bromea. El hijo de “Pyrus” ha cubierto unas 15 yeguas esta temporada y, para 2020, saltarán sus primeros vástagos a las pistas.

“Cattiva” (“Zieten”) y su foal por “Johnny Barnes” (“Acclamation”), “Shy Smile” (“Peintre Celebre”), “Sandy Smile” (“Footstepsinthesand”) y “Relevance” (“Xaar”), todas ellas con potros de “Kool Kompany” (“Jeremy”) o “Calabazas” (“Dyhim Diamond”) y su “Noozhoh Canarias” (“Caradak”) pastan también en este grupo de yeguas que, en este 2019, han parido.

En los pastos de Ulzama conviven unas 30 yeguas de vientre. No todas las madres son propiedad del Haras. Por ejemplo, la cuadra Odisea cuenta con 3 yeguas con sus respectivos foals o yearlings.

¿Cómo seleccionan a las futuras madres de sus campeones? “Por orígenes”, nos dice tajante Ímaz. “Los resultados también son importantes, claro. Y si encuentras una yegua con orígenes y resultados, mejor. Pero normalmente ahí ya estamos hablando de otros precios. Lo bueno de seleccionar por orígenes es que puedes encontrar yeguas poco tocadas, que han corrido poco por lo que sea y que sí pueden darte caballos de calidad el día de mañana. Mira a “Guerendiain”, que sólo ganó 5 ó 6 carreras. O a “Villerville”.

Además, las yeguas no se llenan todos los años: “prefiero preñarlas un año sí y otro no, para que descansen”. Por lo tanto, cada año sacan unos 15 foals. Estos potrillos son hijos de los dos sementales de la casa (“Arkaitz” y “Takar”) pero también de otros padrillos. “Solemos buscar algún semental de fuera, porque no puedes preñar a todas las yeguas de un solo semental. Si sale bueno, bien; pero si no…” nos advierte Ímaz.

Respecto a dónde buscar esa genética campeona, Ímaz no tiene preferencia: “es verdad que, probablemente, los sementales irlandeses tengan más nivel que los franceses. Pero Irlanda está más lejos y, es más caro. Nosotros buscamos sementales con buena genética, hijos de grandes sementales, pero que quizá todavía no hayan destacado tanto como “Ultra” (“Manduro”). Este año “Guerendiain” está llena de él y es un semental que yo creo que, para la temporada que viene, ya se nos iría de presupuesto. También usamos sementales que, siendo buenos, no están tan de moda en este momento y puedes encontrarlos a buen precio.” Para el 2020 esperan hijos de “Johnny Barnes” (“Acclamation”), de “Vale of York” (“Invincible Spirit”) o de “Ultra” (“Manduro”). 

Otra de las peculiaridades de Haras de Ulzama es que no suelen sacar sus productos a subasta. “Si viene alguien y pone el dinero, se lleva el potrillo. He vendido foals que sólo tenían 3 días de vida”, nos cuenta Pucci. “La subasta tiene unos riesgos: hay que prepararla, hacer viajes, puede haber accidentes… Preferimos la venta directa”, nos explica Ímaz.

Este año, por ejemplo, sólo llevarán a dos yearlings a la subasta que ACPSIE celebrará el próximo mes de octubre. En el ring de subastas, en una de las zonas de boxes, Ímaz nos enseña a estas dos potras. La primera, una torda, es una hija de “Stormy River” (“Verglas”) y de “Cattiva” (“Zieten”) y, por lo tanto, es medio hermana de “Arrigunaga” (“Doctor Dino”) y de “Beloki” (“Caradak”). La segunda, una castaña de gran físico, luce en sus orígenes los nombres de “Masterstroke” (“Monsun”) y “Lady Revel” (“Mount Nelson”). Su madre es hermana de la campeona “Aspasia de Mileto” (“Hurrican Run”) madre, a su vez, del ganador del derby “Axioco” (“Pyrus”). Aunque ambas están matriculadas para saltar al ring de subastas el próximo otoño, Pucci nos advierte: “si alguien viene y paga por ellas, las venderemos antes”. De hecho, no pasaron ni 24h de nuestra visita cuando Jean Jacques Montagne se acercó a la finca para comprar a las dos hijas de “Villverville” que tenían en Ulzama.

En principio, desde la yeguada no tienen en mente correr sus productos.Si alguno no se vende, correrá con nosotros. Pero preferimos que no sea así. Basta que te quede sólo un producto y lo compitas y salga bueno, como “Fly D’Aspe”. Y eso no es buena publicidad. Puede parecer que tú te quedas con lo bueno y vendes lo malo» nos confiesa Ímaz. Pucci, además, no echa de menos la adrenalina de la competición: “hace más ilusión ver correr a un producto que has criado, aunque no seas el propietario. Y si gana, a mi me hace igual de feliz que a su dueño”.

Por esta zona de boxes pasan, mientras hablamos, otros yearlings: “Caradak” (“Desert Style”) por “Villerville” (“Gluch”), una nieta de “Holy Roman Emperor” (“Danehill”), el foal de “Anabaa Blue” (“Anabaa”) y “Relevance” (“Xaar”)… Los trabajadores de la yeguada dirigen a estos potros a sus boxes para tomar su ración de pienso. “Lo hacemos así para asegurarnos que todos toman su ración. Si repartes el pienso en el prado, al final el potro más grande se comerá la ración de los más débiles. Y entonces el más fuerte se hará más fuerte y, los otros, no crecerán” nos aclara Pucci. La alimentación, como no puede ser de otro modo, es fundamental. El heno lo obtienen de la propia finca, de la que pueden sacar entre 1100 y 1500 alpacas al año. Además, todos los animales toman su pienso y, en invierno, complementan esta dieta con avena. El pasto de Ulzama es, según nos confiesan, de primera calidad. El clima de la zona les permite no tener que regar, una ventaja poco común en España.

Todos los animales, bien sean yeguas, sementales o yearlings, se dirigen a los boxes dos veces al día, coincidiendo con las dos tomas de pienso. El resto del día lo pasan sueltos en los prados de la finca, menos en invierno, cuando pasan las noches también en el box. “Los inviernos aquí son muy duros.” nos advierte Ímaz.

Y es que los prados de Ulzama son un gimnasio natural. Muchos de ellos presentan unas pendientes que obligan a los caballos a hacer pulmón y muscularse. Sus responsables nos dicen, orgullosas, que ésta es una ventaja de la que ninguna otra yeguada puede presumir. “A mi me gustan los caballos duros. Aquí los caballos tienen que usar el corazón y los pulmones para ejercitarse. Hay veces que los caballos están en el otro lado del prado y les traes el heno y tienen que hacer estas cuestas al galope” nos relata Ímaz. Por eso, también, retrasan al máximo la marcha de sus yearlings a los boxes de Madrid, antes de la subasta. “Allí es verdad que los caballos se trabajan. Pero igual pasan 20h al día en el box. Y un deportista no puede estar tantas horas encerrado. Un deportista tiene que estar trabajando”. No obstante, eso no quiere decir que los caballos se críen casi en libertad. “Los tocamos desde que nacen. Es muy importante que estén acostumbrados a nosotros” nos dice Pucci.

El tamaño de la finca (de más de 140Ha) permite a sus gerentes el poder mover los caballos, para que no se acostumbren a un mismo cercado y para dejar que el suelo se reponga. Los cuidados que reciben sus pastos saltan a la vista: el verde de su finca contrasta con los amarillos o verdes más apagados de las fincas colindantes. Desde Ulzama son conscientes de que el Haras les permite, todavía, tener a muchos más animales: “en esta yeguada podría haber hasta 200 yeguas madres. Pero hay que hacer las cosas con cabeza. Vamos poco a poco. Tenemos este grupo de yeguas y nuestra idea es que, poco a poco, ir sacando beneficios y que la finca se vaya pagando sola. Y con ese dinero que sacas, ir mejorando” nos dice Ímaz.

Nuestro paseo por la finca continúa y, tras dejar a un lado un enorme largo y subir varios montículos, volvemos a la zona central de la finca, donde los trabajadores de la yeguada están guardando a las yeguas sin foal en sus boxes para darles su ración de pienso. Vemos desfilar ante nuestros ojos a la ya mencionada “Lady Revel” (“Mount Nelson”), a “Xiuni” (“Caradak” y preñada de “Arkaitz”), a “Turandot” (“Canford Cliffs”), a “Vidane” (“Danehill Dancer”), hermana de colocados en Grupo 1, a “Poti” (“Pyrus”), a “Wire” (“Rock Hard Ten”), a “Flamenkilla” (“Lucayan” y cubierta por “Gran Torino”) y a la campeona “Electra Voice” (“Poet’s Voice”) que está en Ulzama de paso, descansando antes de cruzar el charco dirección a Irlanda.

En la parte trasera de esta hilera de boxes y ya dentro del edificio se encuentran las parideras, unos boxes de mayor tamaño destinadas a las yeguas madres con foals recién nacidos. Actualmente aprovechan la temporada estival, donde no hay nacimientos, para desinfectarlas.

Proseguimos nuestro camino y, en unos prados de menor tamaño, destinados a aquellas yeguas que o bien están a punto de parir o bien tienen a sus foals recién nacidos y a los caballos que llegan del hipódromo. “Cuando están a punto de parir las traemos aquí, porque están más controladas. Después del parto pasan unos 10-15 días en los box de parideras y, de nuevo, salen a estos prados. También los usamos para los caballos que llegan del hipódromo. Porque normalmente están todavía con mucha energía y nerviosos y no puedes soltarlos en prados grandes” nos aclara Ímaz. En uno de estos prados descansaba, el día de nuestra visita, el corredor “Azorin” (“Cape Cross”).

Muy cerca de estos prados encontramos un caminador, utilizado para preparar a sus yearlings de cara a las subastas. “Salen unas 3 ó 4 veces a la semana a ejercitarse aquí”, nos aclara Ímaz.

Nuestra última parada es la zona destinada a sementales, donde descansan “Takar” (“Oratorio”) y “Arkaitz” (“Pyrus”). Ímaz lamenta que el sprinter “Takar” no esté muy valorado en nuestro país: “es un caballo ganador de Grupo 3 y Listed en Gran Bretaña, con todo Aga Khan en sus orígenes. Además da muy bien, unos físicos muy correctos y compactos. Yo creo que si se apostase por él, sería el mejor semental de España.” Este año, el hijo de “Oratorio” ha cubierto algo menos de 10 yeguas.

“Arkaitz” nos espera, curioso, en el siguiente box. El semental destaca por su buen carácter. Nos hacemos fotos con él y lo sacamos del box, presentando el hijo de “Pyrus” un carácter tranquilo y dispuesto. “Siempre ha sido así, incluso cuando corría. Era el caballo más tranquilo de la cuadra” nos relata Pucci.

Después de guardar al campeón “Arkaitz” y tras degustar un poco de queso de la zona, nos despedimos de Ana Ímaz, Verónica Pucci y Pedro Satostegui, a quienes les agradecemos enormemente el tiempo dedicado y su amabilidad y volvemos a casa; dejando a nuestras espaldas el valle de Ulzama, un auténtico paraíso natural.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here