A mediados de abril nos acercamos a Dehesa de Milagro, la yeguada de PSI más grande de nuestro país. Durante cerca de dos horas pudimos recorrer sus instalaciones y descubrir, de la mano de Fabián Barreiro, las joyas genéticas que guarda esta yeguada.

Milagro es un pequeño pueblo situado en Navarra, en su frontera con La Rioja. Desde luego, la tierra de esta zona debe producir algún tipo de elixir secreto que aporta el éxito. En la vecina Rincón de Soto (ya en tierras riojanas) nació Fernando Llorente. Esa misma localidad es conocida por tener una pera denominación de origen y en toda la ribera se cultivan unas verduras y hortalizas “black type”.

En Milagro, como nos explica Fabián Barreiro, los caballos disfrutan de un clima privilegiado. Las heladas son extrañas en invierno y los veranos son suaves. Además, la finca cuenta con una ventaja adicional: el clima de la zona y los sistemas de regadío les permite contar con verde todo el año y, de hecho, los caballos consumen el heno y alfalfa que se recoge en la propia Dehesa de Milagro. No en vano, estamos en una finca con 360 hectáreas y 82 prados. En un corte de uno de los prados grandes (en total, hay 4 prados de ese tamaño) salen unos 60.000kg de heno.

Y es que la alimentación es uno de los tres pilares fundamentales para la cría en Milagro, como nos confiesa Barreiro. El pienso, de marca Baileys, es traído desde Inglaterra. Y los caballos son distribuidos por los distintos prados dependiendo, entre otras cosas, de sus necesidades nutricionales. Como nos relatan en la finca: “un mes en un prado con gran cantidad de alfalfa y un caballo débil se pone como un toro”.

La segunda pata del éxito son, precisamente, las extremidades de los purasangres. Barreiro nos advierte: “el herrador debe visitar al potro desde el primer mes, que es cuando se pueden arreglar cosas. Si el herrador coge al caballo con 15 meses, hay muchos problemas que ya no vas a poder solucionar.” Y esta delicada tarea se la confían a Álex Sepúlveda, conocido y prestigioso herrador.

Los cascos y los aplomos son, probablemente, una de las obsesiones en Milagro. Barreiro nos cuenta las diferencias que ve cuando traen un producto de fuera. Los aplomos de sus potros importados presentan un estado envidiable, a años luz de la media de la cría nacional.

Finalmente, y como no puede ser de otra manera, el tercer eslabón de la cadena es la genética. Y, aquí, Milagro tiene mucho que decir. Actualmente viven en Milagro unas 30 yeguas de vientre, sus foals (cuando visitamos la yeguada, sólo quedaban 5 yeguas por parir), los yearlings, algunos caballos de reposo y sus dos sementales.

Entre las 30 madres (la verdadera joya de la corona de cualquier yeguada) encontramos nombres conocidos de nuestras pistas como “Lolita Pluma”, “Infinity One” o “Florines”. Y es que, conditio sine qua non para formar parte del selecto plantel de Milagro, es haber demostrado valía en la competición. “Nosotros exigimos 10 salidas a pista y un valor mínimo, que sería un 40 francés o su equivalente inglés, un 85. Si cumple esos dos requisitos, en principio, la yegua nos interesa” nos relata Barreiro. ¿Por qué buscan yeguas tan contrastadas en pista? “Felipe (Hinojosa) busca la consistencia. Creemos que es uno de los puntos flacos de nuestra cría, hay mucha debilidad. Y lo peor que le puede pasar a un propietario es que su caballo no corra –o corra poco- porque tiene problemas de salud. Si una yegua ha corrido al menos 10 veces ya nos está diciendo que no tiene defectos invalidantes a transmitir y que va a aportar esa consistencia” zanja Barreiro.

Evidentemente los orígenes también pesan. “A Felipe le gusta continuar sus líneas. Tenemos, por ejemplo, a “Clunia” o a “Lolita Pluma”, ambas hijas de “Doohulla”, yegua que crió Felipe.” No obstante, en Milagro huyen de las modas ya que, como nos afirma Barreiro, “encarecen el producto y no aseguran nada”.

Las yeguas son dueñas y señoras de gran parte de las instalaciones de Milagro. Cuando están próximas a parir, las madres se estabulan en los prados más cercanos a la nave de boxes que incluye parideras, para poder pasarlas con rapidez en caso de parto. Los boxes-parideras tienen un tamaño especial (más amplios que unas cuadras normales) y una ventana, para poder observar a la yegua sin molestarla. Además, están monitorizados. En la zona central de las parideras vimos una cafetera, síntoma claro de lo largas que están siendo las noches en esta época de partos. Según nos cuenta Barreiro, desde mediados de enero los distintos empleados de Milagro se turnan para vigilar, por las noches, a las yeguas. Además, los clientes pueden seguir el parto con una app en su dispositivo móvil. En estos primeros prados, el día de nuestra visita, se encontraban “Clunia” (“Silent Times”), “Ercolini” (“Pyrus”) y “Shivering” (“Royal Applause”), la primera llena de “Peintre Celebre” y, las dos restantes, preñadas de “Kool Kompany”.

En sus primeros días de vida, las yeguas y sus potrillos salen a prados individuales de pequeño tamaño. El principal motivo de esta decisión es, como nos cuenta Barreiro, evitar accidentes. Las yeguas, al dar a luz y perder cerca de 100kg se sienten ligeras y enérgicas, por lo que es habitual que quieran correr y desfogarse. Los potrillos, de apenas unos días de vida, seguirán a la madre. Al tener a ambos en prados de tamaño medio, evitan los posibles accidentes derivados de esta situación.

En estos prados pudimos ver a “Sculpted” (“Orpen”) y su foal de “Kool Kompany” o a “Famara” (“Dream Ahead”), también con un vástago de “Kool Kompany”. Los primeros productos del hijo de “Jeremy” son espectaculares: no sólo heredan las manchas del padre, sino también su buen carácter y, muy especialmente, unos aplomos perfectos. Según nos cuentan, de momento “Kool Kompany” no ha dado ningún foal con problemas de aplomos, dato del que pocos sementales pueden presumir.

El destete se produce a los 6 meses, aunque en Milagro son partidarios de destetar más pronto que tarde. El cuándo hacerlo lo dice cada potro y depende, también, del momento del parto. Mientras tanto, las yeguas y los foals, cuando ya han crecido lo suficiente, viven en una de las praderas más grandes. Actualmente, en ésta se encuentran el grueso de las madres de Milagro. Ahí pudimos ver a “Florines”, a “Triple Dip”, “Lavetoria”,  a “Hispana” o a “River Plate”, todas ellas con foals por “Kool Kompany” y a “Lolita Pluma” con foal por “Dream Ahead”.

Los siguientes prados están reservados para las yeguas que, por un lado, están pendientes de confirmar si están preñadas y, por otro, para aquellas que ya han confirmado. En Milagro no suelen preñar más allá del 15 de junio y, de hecho, es raro que intenten llenar a una yegua en ese mes. Como ya sucediera la temporada pasada, este año apostarán fuerte por “Kool Kompany”. De los 18 nacimientos que esperan en Milagro de sus yeguas, unos 15 ó 16 son o serán potros de “Kool Kompany”. Además, padres tan contrastados como “Gleneagles” (con dos foals) o “Shalaa” son los sementales foráneos que esperan nacimientos made in Dehesa de Milagro para este 2019.

Para 2020 la tónica será la misma: el grueso de las madres propiedad de Milagro serán cubiertas por “Kool Kompany”, a excepción de aquellas que visiten a los sementales irlandeses como “Zoffany”, “Fotstepinthesand”, “The Gurkha”, “War Command”, “Sixties Icon” o “Camacho”. Nuestro “Recoletos” se estrenará como semental con tres yeguas de Milagro, entre las que destaca “Ballybacka Lady”. E, igualmente, a excepción de “Infinity One”, la única yegua de la casa que visitará a “Caradak”.

Y es que “Kool Kompany” es la baza de Milagro para nuestra cría nacional. En nuestra visita, el semental se encontraba descansando en su box, ya que había cubierto una yegua esa misma mañana.

Cuando preguntamos el por qué decidieron en Milagro adquirir al hijo de “Jeremy” la primera respuesta es clara, cumple el requisito fundamental que buscan en Milagro: la consistencia. No en vano, el semental mantuvo un valor cercano al 115 entre los 2 y los 5 años. Y, a 2 y 3 años, el caballo fue ganador de grupo, colocado de grupo a 4 años y ganador de listed a 5. Ya en la yeguada ha sorprendido por su buen carácter, característica que, además, transmite a sus hijos

La calidad de “Kool Kompany” no pasa desapercibida para otros criadores o propietarios. Esta temporada ya tiene foals de “Miss Gran Canaria” (“Selkirk”), “Shy Smile” (“Peintre Celebre”), “Relevance” (“Xaar”), “Impreza” (“Schumacher”) o las ya mencionadas “Hispana” y “Florines”. Y, para este 2019, le esperan yeguas como la recién retirada de las pistas “Kuboki” (“Fol Parade”).

El otro semental de Dehesa de Milagro es el conocido “Caradak” que, pese a sus 19 años, se mantiene con un físico envidiable y una fertilidad perfecta. “Infinity One” (“Green Tune”) “Madrileña” (“Sir Percy”) , “Eudoxia” (“Pedro The Great”) o “Gigi” (“Iffraaj”) son algunas de las novias que ha tenido en este 2019.

“Caradak” y “Kool Kompany” descansan en la zona de sementales, con unas instalaciones pensadas para ellos. Cada padrillo tiene su propio prado, con vallado especial. También tienen su propia nave de boxes y una zona destinada a las cubriciones.

Curiosamente, ambos sementales destacaron en distancias cortas y medias. Preguntado por esta cuestión, Barreiro nos confiesa que, en casa, gusta la velocidad. “Además, como dice Felipe, cruzando velocidad con velocidad puedes obtener fondo. Pero al revés, nunca. Ahí tienes a “Cherina Dynamite”, que tiene velocidad en todo su pedigree y es fondista.”

Lejos de ellos descansan, en otro prado, un grupo reducido de yeguas que, por distintos motivos, necesitan descanso y recuperación. Entre ellas destaca una hija de “Camelot” que, tras sufrir un accidente en el que se rompió una cadera, se encuentra en proceso de recuperación. Sus responsables no descartan que, incluso, pueda llegar a competir.

Y, justo enfrente de estas yeguas, separadas por el camino que recorre la finca, reposa un 2 años, hijo del top “Australia”. Según nos cuentan, el cambio que ha dado el potro es espectacular. “Cuando lo vea Enrique (León) no lo va a reconocer” ríe Barreiro. Y es que, como ya hemos dicho, los pastos de Milagro tienen un “algo” que hace florecer campeones. No hace muchas semanas en estos mismos prados descansaron, entre otros, “Crumblecreek” (“Sir Prancealot”) o “Shahanian” (“Motivator”).

En los prados más lejanos crecen, todavía ajenos al mundo de las carreras, los yearlings. Ya separados por sexo, encontramos un amplio lote de machos y un pequeño pero selecto grupo de hembras. Entre los machos nos llama la atención el hijo de “Gleneagles” y “Ballybacka Lady”. También encontramos productos de “Nelson Groom” (por “Chinese Cookie” y “Baby Cookie”), “Arkaitz” (por “Laura Moon”) “The Gurkha” (por “Astra Hall”), “Lighning Moon” (por “Ercolini”), “Bated Breath” (por “Fanny May” y “La Cuesta”), “Archipenko” (por “Clunia”) o el propio “Caradak” (por “Sculpted”).

La media docena de potras conforman un grupo selecto y de gran calidad: “muchos querrían para ellos a la peor de este lote”, nos sentencia Barreiro. Nada más verlas, se nos van los ojos detrás de la guapa alazana hija de “Infinity One” y “Footstepsinthesand”. A Barreiro le gusta, especialmente, la hija de “Caradak” y “Lavettoria”, “un clon de “Noozhoh”, como dice Felipe”.

Las instalaciones de la finca terminan con un numeroso grupo de pequeños paddocks, destinados a la preparación de los yearlings antes de la subasta, una nave con boxes (también dedicada a estos yearlings), un picadero para doma, la zona de preparación para las subastas y unos prados donde pastan vacas.

Cuando le preguntamos a Barreiro por su potro preferido, se para en seco y tiene que pensar durante unos segundos. “Por orígenes, me quedaría con el hijo de “Gleneagles” y Ballybacka Lady o el foal de “Champs Elysees” y “Alimeh”, de Altamira”. Pero yo veo los yearlings que hemos tenido este año y, de los 19, veo 15 negritas. Desde luego no entiendo de caballos”, bromea Barreiro.

De los dos años que ya están en entrenamiento nos señala a un hijo de “Pyrus” y “Lavetoria”, actualmente en la preparación de Enrique León; al vástago de “Bungle inthejungle” que entrena Maroto, al hijo de “Roderick O’Connor” y “La Gobernadora” que prepara Osorio y a los cuatro productos que mandaron a Carlos Laffon: “Nat King” (“Nathaniel” y “Shivering”), “Tacio” (“Swiss Spirit” y “Triple Dip»), “Hernan” (“Bated Breath” y “La Cuesta”) y Roble (“Cable Bay” y “Fanny May”).

Los yearlings seguirán en sus prados hasta el verano, cuando empieza la preparación para las subastas. Los productos de Milagro se repartirán entre Arqana, Tattersalls y Madrid. En nuestro país dejarán aquellos caballos que, por sus orígenes, tienen peor salida en el extranjero y a algún lote seleccionado. El resto, probarán suerte en los selectos rings de Francia e Irlanda.

Si algún producto no cubre el precio de reserva, correrá con los colores de Milagro. Eso sí, ninguno competirá en España, para no competir contra sus clientes. Normalmente son mandados a Francia, donde Carlos Laffon los pone a punto.

Tras una larga charla con Fabián Barreiro, y tras enseñarnos con mimo todas las instalaciones de la finca, el criador nos deja para atender a otros propietarios. Completamos la visita viendo, de nuevo, a algunos de los caballos que más nos han llamado la atención. Cuando, muy a nuestro pesar, decidimos volver a casa vemos, al fondo, a un numeroso grupo de personas. Son los propietarios de la yegua “Famara” y sus amigos, que han realizado un viaje expreso para ver a su yegua y a su yearling y empezar a degustar, desde el primer día, el caviar navarro.

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