Hay sementales que por las razones que sean no acaban de conseguir la relevancia que objetivamente deberían haber logrado. Y uno de las casos mas claros fue este hijo de Green Desert.

Cape Cross

Para entenderlo, hagamos un ejercicio mental… Imaginemos un semental que reúne una serie de características.

Para empezar, una línea masculina contrastada y que ya haya producido sementales de calidad. No estaría mal la que proviene del fenómeno Danzig, por medio del campeón Green Desert, del que han surgido sires de la calidad de Oasis Dream o Invincible Spirit. Por el lado femenino sería conveniente que su madre haya producido otra serie de productos de reconocido valor en las pistas. Otros cinco ejemplares con un valor superior a 100 RPR, con algún 117 RPR estaría más que bien.

Bueno, un buen pedigree es importante, pero tiene que haberlo refrendado en la pista… ya se sabe, los tres vértices; precocidad, dureza y calidad. Así estaría muy bien que hubiera ganado a dos, tres, cuatro y cinco años, alcanzando un valor de crack (125, por ejemplo) y demostrando su calidad en pruebas señeras.

Bien ya tenemos unos buenos papeles y actuaciones sobresalientes… pero no hay que arriesgar, mejor que ya haya padreado anteriormente elementos de calidad, y es que los papeles pintan bien, pero tiene que demostrarlo en el haras. Se necesita que haya producido ganadores de grandes carreras, pero de “las de verdad”, no esos inventos de los desiertos árabes o del marketing americano… Derbys, Arcos y ese tipo de minucias… Pues todo eso, y mucho más, fue Cape Cross, el millero de Godolphin, fallecido hace unas pocas semanas.

Cape Cross fue un magnifico corredor, pero cuando el 26 de agosto de 1996 debutaba en Newmarket con un cuarto puesto, perteneciente al patio de J. Gosden y luciendo los colores del Sheikh Mohammed nadie podía imaginar el impacto que en la cría mundial iba a tener este hijo de Green Desert. Ya a tres años, y tras apuntar en el Craven (Grupo III) empezó a destaparse, logrando un interesante 118 en el meeting veraniego de Goodwood. A 4 años cambiaría de patio, pasando a estar bajo las órdenes de Saeed bin Suroor, con el que se triunfaría en carreras como el Queen Elisabeth, el Lockinge o el Queen Anne. Caballo que fue de menos a más, obtuvo sus mejores valores en sus campañas de 4 y 5 años, llegando a lograr un brillante 125 RPR. Gustaba de terrenos rápidos, demostrando dureza y regularidad, siendo retirado al haras en el 1999 tras fracasar en un Grupo I disputado en Canadá. El semental de Darley comenzó su andadura en el haras con un modesto fee, y un book no demasiado llamativo, pero ya en su primera potrada fue capaz de producir una supercampeona como Ouija Board, nombrada dos veces caballo europeo del año y ganadora de multitud de prestigiosos Grupos I. Y tras ella, un gran número de grandes caballos, hasta llegar a padrear más de 50 ganadores de Grupo lo que le convierten sin duda, en uno de los grandes sementales de las últimas décadas. Y pese a eso, en su última campaña sirvió a 20.000 euros, un fee realmente asequible para un semental de su clase y categoría, que había ya procreado a grandes campeones.

En España, como no podía ser de otra manera, también hemos visto descendientes del semental de Darley, con ejemplares como What a Caper, Ombos (tercero del Derby) o el honrado y duro Cape Bosco.

Pero sobre todo Cape Cross, es Epsom. Y de Epsom no se duda. Es difícil entender las clásicas de Epsom sin la influencia del hijo de Green Desert.

Cape Cross

Y es que ya en su primera potrada, un producto suyo como Quija Board comenzó lo que sería el idilio entre el hijo de Green Desert y el mítico hipódromo de Epsom, imponiéndose por más de 7 cuerpos en el Oaks del 2004 en una verdadera exhibición de potencia y calidad. Y dos años más tarde, también en Epsom, escoltaría al alemán Shirocco en una brillante edición del Coronation Cup, también Grupo I. Y es que Epsom se lleva en los genes, y así años más tarde, esta hija de Cape Cross perpetuaría su legado en las ondulaciones del mítico hipódromo londinense al producir al crack Australia, que se haría con el preciado Derby en su edición del 2014.

Pero lo mejor estaba por llegar. Primer sábado de junio de 2009. Sea The Stars, se enfrenta a la poderosa escuadra de O´brien en el Derby. El hijo de Cape Cross venia de imponerse brillantemente en las 2000 Guineas, pero se dudaba de la capacidad del pupilo de Ox de poder adaptarse a los durísimos 2.400 metros de Epsom. Y enfrente hasta 6 contrincantes de Ballydoyle, saliendo favorito Fame and Glory. Sea The stars se impondrá por algo menos de dos cuerpos en el poste de meta más famoso del mundo. Y tras esta victoria, el hijo de Cape Cross se haría con el Eclipse, y con el International, y con el Irish Champion para finalizar con un espectacular victoria en el Arco del triunfo, redondeando una campaña inolvidable, lo que le llevo a ser considerado como uno de los mejores fondistas de Europa del último medio Siglo, rozandoi el concepto de “caballo perfecto” Pero al igual que Quija Borad, Epsom parece el destino de Sea The Stars, y después de vencer en el Derby, con solo tres potradas en pista ya ha producido a una ganadora del Oaks, la brillante Taghrooda y un ganador del Derby, el Aga Khan Harzand. Solo por Sea The Tras, Cape cross ya se había ganado un lugar en el olympo de los Dioses del turf.

6 años más tarde que Sea The Stars otro hijo del semental de Darley se dispone a afrontar la clásica por excelencia. Así, Golden Horn salía favorito tras imponerse en el Dante. Y como ya le paso a Sea The Stars, los expertos dudan de su stamina. E igual que el pupilo de Ox, se haría con la victoria, convirtiendo a Cape Cross en uno de los únicos 17 sementales de la historia en conseguir padrear dos ganadores del Derby de Epsom. ¡Ah! También Golden Horn terminará su campaña europea ganando el Arco del Triunfo.

Parece claro que un semental capaz de padrear a ejemplates de tanta calidad tiene que tener asegurado ser un habitual en los pedigrees de muchos de los grandes caballos de las próximas décadas. Y es que su presentación en el haras es más que notable, con sementales del nivel de Sea The Stars (que en sus escasas campañas como sire ya ha sido capaz de producir productos como Sea The Moon, Mutakayyef y Harzand) o Golden Horn, recién entrado al haras y del cual Darley espera que sea el sustituto (si eso es posible) del inolvidable Cape Cross, sin olvidar a ganadores como Behkabad (Grand Prix de Paris) o Awtaad, ganador de las 2.000 guineas irlandesas.

Cape Cross

Pero tampoco hay que obviar el impacto de Cape Cross como padre de madres; además del laureado Australia, sus hijas han producido una yegua de la calidad de Serious Attitude, ofreciendo en total más de 15 ganadores de Grupos, una cifra a tener en cuenta.

Porque Cape Cross es un buen recordatorio sobre el peligro de las modas y prematuros encumbramientos de sementales sin contrastar. Así Sam Bullard, director ejecutivo de la sección de sementales de Darley, ha manifestado repetidamente la frustración que le producía la indiferencia de multitud de criadores hacia el hijo de Green Desert, pese al magnifico rendimiento de sus hijos en la pista. Y es que el impacto de Cape Cross en Darley fue algo muy especial, como declaró Osborne, director de Kildagan Stud pocos días después del fallecimiento del semental, “Ha sido parte fundamental de la historia tanto de Godolphin como de Darley, y va a ser dificil entender Kildagan sin él. Fue nuestro primer gran éxito de semental” Y es que Cape Cross fue una de las piedras fundamentales de la creación de una de las mayores operaciones de cría de caballos de carreras de la historia como ha sido Darley, con un legado inolvidable.

Larga vida a Cape Cross.

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