10 de agosto del 2008. Una yegüita de tres años, ligera y pizpireta, con la monta de Oscar Ortiz de Urbina y entrenado por un joven preparador de la tierra, Guillermo Arizkorreta, se impone en el Premio Kutxa por más de 5 cuerpos, dejando atrás a yeguas de la calidad de Sinergy o Golding Star. Su nombre, Abril.

9 años más tarde, en un maiden sin especial relevancia, una potra que venía de debutar hace unas semanas, gana su primera carrera, imponiéndose por más de 9 cuerpos, y presentando sus credenciales para los Grandes Premios de Otoño reservados a la generación precoz. También entrenada por Arizkorreta, su nombre es Ategorrieta, y es una hija de Abril.

Abril tenía clase, mucha clase. Yegua versátil, supo figurar tanto en la Poule como en el Oaks, brillando tanto en Lasarte como en Madrid. Y esa clase sin duda la ha sabido trasmitir a sus hijos. Así, todos sus productos son varias veces ganadores, y para el 2018 dos de los caballos que más interés suscitan entre los aficionados son hijos suyos, como son Abrantes y Ategorrieta.

Ategorrieta ha disputado 4 carreras en su campaña de dos años. Tras un debut donde dejo algo fríos a sus conexiones, supo recuperar el crédito que tenía en la cuadra, al sembrar a sus rivales en su segunda salida. En su presentación en Madrid refrendó la buena impresión mostrada, al ganar con facilidad el premio ACPSIE, mostrando maneras más que interesantes y sin tener que ser exigida al máximo. En su siguiente salida, el Gran Criterium, se enfrentó a los gallitos de su generación, a los que no dio ninguna opción, haciéndose con el triunfo por tres cuerpos. La pupila de la Cuadra Rocío terminó su temporada cruzando la frontera para disputar el Criterium de Languedoc, un Listed que se disputa sobre la milla en el Hipódromo de Tolouse. En un terreno pesado, la hija de Abril no fue en ningún momento en carrera, finalizando en séptima y última posición.

Hija de Rip Van Winkle y madre por Anabaa, Ategorrieta presenta uno de los cruces más clásicos y exitosos de la última década en Europa como es un semental de la línea de Galileo con las descendiente de Danzig. Su padre, Rip Van Winkle fue un más que buen corredor de la escudería Ballydoyle, que llego a alcanzar un brillantísimo 132. Caballo versátil y duro, fue capaz de ser cuarto en los 2.400 metros del Derby de Epsom, segundo a poco más de un cuerpo de un imbatible Sea The Stars en los 2.000 metros del Eclipse, para pocas semanas después el día de los campeones en Ascot hacerse con el prestigioso Queen Elizabeth (Grupo I) sobre la milla. Tuvo la mala suerte de encontrarse en las pistas con Sea The Stars, pero con todo y con eso, fue capaz de ganar a dos, tres y cuatro años, sumando tres Grupos I en su historial de la categoría del Sussex, el Queen Elizabeth y el International.

Como semental quizás no ha cumplido con todas las expectativas que había sobre él, pero aun así ha sido capaz de padrear un producto como Dick Whittington, ganador a dos años del Phoenix Stakes (Grupo I). Hay que resaltar que Dick Whittington presenta un cruce muy parecido a Ategorrieta, ya que su línea materna también proviene de Danzig, en este caso por medio de Danehill. Pero más parecido a los papeles de Ategorrieta es Home Cummins, (RPR 98), producto criado por la Yeguada Milagro y rematado por 75.000 euros, que presenta en su pedigree a Cerita (madre de Abril) con el citado Rip Van Winkle.

Fácil de llevar, parece más yegua de Poule que de Oaks, (“millera larga” en palabras de su entrenador) aunque parece tener pulmón y potencia suficiente para poder afrontar con éxito los kilómetros. Poseedora de un interesante y sostenido rush final, está claro que es uno de los caballos a seguir en el 2018, y que podría ser un elemento más que interesante como futura reproductora.

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