Ligado al turf desde su más tierna infancia, Gerardo Torres ha recorrido los status de criador y propietario, amén de escribir un libro de referencia como introducción a las carreras de caballos y una columna semanal en la única revista especializada, hasta llegar a ser el máximo responsable de la parcela deportiva del principal hipódromo de España.

¿Cómo llegas al mundo del turf?

Mi padre era compañero de trabajo de Alejandro Parias, gentleman muy activo entonces y hoy propietario. Un día mi padre quiso ir a Pineda para ver montar a Alejandro, y yo me resistí todo lo posible porque mi única preocupación era que no me daría tiempo de ir al partido del Betis con mi abuelo. Lógicamente tuve que ir, tendría seis o siete años entonces, y luego me lo pasé muy bien, me montaron en un caballo que se llamaba Over My Boy y llegué a ver al Betis, así que ya quise volver. En las siguientes ocasiones vino con nosotros un amigo mío, Jesús Ignacio López, y él se aficionó muy rápidamente. Y como pasábamos mucho tiempo juntos, él tiró de mí. Al poco conocí a la gente de la Peña El Búcaro, a Manolo Griñán… con doce años empecé a escribir en Pura Sangre, al año siguiente en Recta Final y ya todo fue inevitable, ¡¡jajajaja!!

Ese es tu primer recuerdo de turf…

Sí. También me acuerdo de una carrera de tres (Colorines, Kattar y Súper Pal) y otra en la que corrían cinco caballos y en la que cada uno de nosotros (Jesús Ignacio, su hermano, mi hermano y yo) elegimos a un caballo para animarle… pero ganó el quinto. Creo recordar que era Myor.

“Con doce años empecé a escribir en Pura Sangre, al año siguiente en Recta Final y ya todo fue inevitable…”

¿Cómo recuerdas Pineda en tu infancia?

Probablemente como el sitio en el que más feliz he sido, sobre todo gracias al apadrinamiento de la gente de El Búcaro. Además, la cercanía con los profesionales fue decisiva. Fui conociéndoles y ya cuando tenía once años cruzaba Sevilla a las seis o las siete de la mañana para ir a Pineda a ver entrenamientos y a estar en las cuadras. Me encantaba estar con Galdeano padre, Juan Rosell, Luis Maroto u Ovidio Rodríguez, que me iban enseñando lo que hacían… A veces , Agustín García cargaba después mi bici en un coche, me llevaba a tomar una cocacola a la Plaza de Cuba y luego me dejaba en casa. Más tarde, cuando venía a Madrid, recuerdo que me llevaba a comer a Aravaca… Y a José Carlos Fernández le conocí un invierno en el que estaba a cargo de Carnaval, y ya fue para siempre. Fue un ángel. Cuando venía a Madrid estaba pendiente de mí. Un día vi una carrera en la que El Duende batió a Torquemada y al rato José Carlos me preguntó qué me había parecido. Le dije que no entendía por qué el jockey de Torquemada le había dado tantos fustazos innecesarios cuando era evidente que no iba a superar al de Mendoza, y me dijo que había sido él. Quería que me tragara la tierra… Treinta años después fue preparador nuestro, y cuando me incorporé a La Zarzuela fue el primero al que visité en su cuadra para que me contara cosas, carencias y problemas. El día que se murió… no sé cómo explicar lo que fue , la verdad.

Todos los niños hemos tenido un caballo preferido en nuestros primeros años, el mio fue Bariloche…

¡Qué grande Bariloche! Yo me aficioné sin poder ver las carreras de Madrid. Esperaba al lunes para ver los resultados en el Marca. El País, por lo que leía en Corta Cabeza, era un héroe y fue mi primer ídolo. Pero en mi primera visita a La Zarzuela, un par de años después, conocí a Manola, y sí, me enamoré de ella eternamente.

¿Y una carrera que recuerdes especialmente?

Pues sin contar aquellas en las que participé como propietario, probablemente el Memorial de Higinio. Vine de Sevilla para ver a La Novia, que me encantaba, y apareció aquel nacional con Swinburn haciendo virguerías y me quedé maravillado. Me hizo mucha ilusión cuando conocí a su propietario, Alejandro Calonge, y luego a su criador, Manuel Delgado, unos señores estupendos. Es curioso pero recuerdo mucho mejor lo de aquellos primeros años que lo de después. ¿A ti no te pasa?

Muchísimo… me acuerdo mejor de Manet que de Young Tiger, y el cambio de fusta de Swinburn con Higinio que del resultado del derby del año pasado… ¿y cómo fue el cambio de Sevilla a Madrid?

Fue una apuesta por un cambio de vida total. Me habían pasado de la sección de Deportes a la de Andalucía en el periódico (ABC de Sevilla), lo cual no me gustaba nada, y justo en ese momento, apenas un par de días después , me llamó Pablo Font para preguntarme si vendría a trabajar con él a HZ, ya que había aceptado la oferta de Faina Zurita para volver al hipódromo, pero ahora como director general, y quería que yo ocupara su puesto anterior de director de Carreras . Se dieron las circunstancias. Tanto confiaba en Pablo que llegué a un acuerdo para dejar el periódico y estuve un mes en casa esperando la llamada de Faina, una persona a la que no conocía de nada… Al final la llamada se produjo y dejé mi casa, a mis padres, a mis amigos de toda la vida e incluso a mi mujer, pues llevábamos casados un año y medio y ella acababa de encontrar trabajo en Sevilla… No lo podía dejar entonces. Así que el primer año lo pasé solo, y encima sin Pablo, que me llamó justo el día de nuestro nombramiento, el 15 de mayo de 2012, para decirme que me quedaba solo ante el peligro, ya que la tarde anterior le habían comunicado que había recaído en su enfermedad y por lo tanto había renunciado esa misma mañana al puesto de director general de HZ porque tenía que empezar de nuevo e inmediatamente el tratamiento para curarse… Al cabo de un año tuvimos la suerte de que mi mujer fue destinada a Madrid por su empresa, menos mal. En realidad, el cambio de ciudad no me afectó mucho, pero separarme de la familia y de los amigos no lo llevé muy bien. Ahí la familia política, que sí está en Madrid, fue importantísima.

Torres turf derby

“En mi primera visita a La Zarzuela conocí a Manola y me enamoré de ella eternamente”

A lo que hay que sumar el cambio de periodista a dirigente…

Sí, claro. Me ha requerido un doble esfuerzo porque me he pasado prácticamente cuatro años en formación permanente, trabajando en el hipódromo y asistiendo a clases los viernes y los sábados y estudiando por las noches. Primero hice un programa de desarrollo directivo y luego un máster en gestión deportiva al tiempo que un curso en experto en coaching… De Madrid conozco muy poco, apenas el camino para ir a Atocha y a casa de mis suegros, ¡¡jajajaja!! La gente me pregunta que cómo es posible, y la verdad es que no he tenido tiempo hasta hace poco de empezar a ver algunas cosas.

¿Dónde te ves dentro de 10 años?

¡Uf! Dios dirá. Pero mientras estén conmigo mi mujer y mi hija, todo estará bien.

Hablemos de tu faceta de criador y propietario… ¿Cómo entras a participar en tu primer caballo?

Fue Miguel Ángel Ribera quien me dio la oportunidad de participar en la propiedad de una yegua llamada Holsrenne, que tenía alquilada a Enrique Beca (cuadra Nanina). Y ganamos en Pineda. Luego vino Cantábrico, y ganamos en Sanlúcar. Monté una multipropiedad en el periódico, pero la yegua que le compramos a la cuadra Madrileña, Songlavia, no era útil. A la segunda carrera me dijo Sergio Vidal que la quitara. ¡Vaya papelón! Y después vi a Aoslos estar segundo en Pineda, sabía que estaba a la venta y convencí a tres amigos para comprárselo a Félix Sanz, un hombre por cierto al que guardo un respeto y aprecio gigantesco. Formamos la cuadra Albero, que años más tarde se amplió para comprar a Ariete Arrollador a Felipe Hinojosa. Y lo pasamos genial. A José Hormaeche le conocí en Inglaterra, creo que en 2005, y cuando ya empezó a funcionar Milagro comencé a criar.

¿Y tu primera experiencia en la cría?

La primera yegua de cría la compré en 2006. Andaba buscando y Felipe Hinojosa me ofreció la posibilidad de traspasarme en Tattersalls alguno de los remates que acababa de firmar en la subasta de cría de finales de año. A mí me gustaba mucho Cuddles y me quedé con ella. Me dio a Inkhayan, que fue el primer potro que crié y que físicamente era fantástico desde que nació. Justo en ese momento, un brote de paperas en Milagro cerró la posibilidad de salir a cubrir fuera de la yeguada, y a mí no me convencían los posibles cruces con Delfos o Leadership, así que Hinojosa me recompró la yegua, que luego daría a Don Hernando Hab y a Madrileña.

Has participado en bastantes cuadras…

Pues sí, pero de Ariete y Aoslos guardo los mejores recuerdos, como es lógico, si bien con Aljarafe lo viví todo con mucha intensidad porque lo había criado yo, no lo había vendido y lo pude correr en sociedad con dos personas extraordinarias como son Roberto Whyte y Pilar Vázquez. También hemos hecho pinhooking y tuvimos la suerte de traer a un buen caballo como Mariscal o a Galípoli, que tenía un lindo origen pero feos aplomos y aún así ganó el Velayos. Yeguas de cría también han sido unas cuantas, y con muchas historias.

“Ganar una Poule en La Zarzuela era para mí la bomba, pero hacerlo con la cuadra Albero y con amigos que me habían acogido en El Búcaro treinta años antes…”

Y tu ojito derecho es…

Mmmm… Hombre, Noche es especial, está claro. Dejándola a ella a un lado, es muy difícil. No sé. Es que les cojo mucho cariño a los caballos. Pero bueno, lo de Ariete fue muy fuerte. De los de casa, pues cuando has criado dos ganadoras del Oaks, ¡a ver cómo eliges a una! Las dos hicieron muy felices a sus propietarios y eso me satisface mucho. El gran Gonzalo Ussía me decía poco antes de fallecer que a otros no, pero que a Opikopi la mantendría en propiedad hasta su muerte. Y eso de un hombre como él, al que añoro una barbaridad, es mucho. Para mí, al menos.

¿Prefieres ser criador o propietario?

Me gusta mucho la cría, pero lo que peor llevo de este trabajo es no poder participar en la propiedad de algún caballo. Correr con un caballo criado es lo más.

Como propietario has ganado la Poule con Ariete y un Listed en Francia, ¿cómo se viven esos momentos? ¿Cuál te dio más satisfacción?

Hombre, no hay color. La Poule fue bestial. Ganar una Poule en La Zarzuela era para mí la bomba, pero hacerlo con la cuadra Albero y con amigos que me habían acogido en El Búcaro treinta años antes… tela marinera. El Listed fue también muy emotivo, no lo niego. Álvaro de la Fuente andaba por allí y se divertía mucho porque yo no podía evitar las lágrimas… Pero no había público, nadie aplaudía, no había trofeo… Me pareció todo muy frío y sobre todo muy intrascendente para la gente de allí. No tiene nada que ver.

Ahora mismo tienes a Noche, protagonista de una curiosa historia

Me hacía mucha ilusión recuperar esa línea y mantener también la sangre de Rheffíssimo, así que la compré en Arqana pujando contra Sindo, que la quería para la cría orensana. Cuando estalló la crisis tenía cinco o seis yeguas con todo lo que arrastraban (cubriciones, yearlings y foals) y liquidé lo más rápido que pude, pero cuando vi que Sam Winner iba a debutar en vallas en Inglaterra con Paul Nicholls, y directamente en GrII, me puse a buscar a Noche y la encontré en una hípica en Zaragoza. No les servía para montar porque se dolía de una lesión y la habían cubierto por un lusitano y no se había quedado llena, así que me la vendían. Llamé a Roberto Whyte, le apeteció mucho la aventura y la compramos. Al día siguiente de traerla a Milagro desde Zaragoza, Sam Winner ganó el GrII y luego hizo un buen papel en otras carreras buenas de vallas, así que la mandamos a Martaline y la sacamos a vender en subasta, pero no nos dieron mucho dinero y volvió a casa. Cuando nació el potro la mandamos a Excellent Art (Noctalia) y ya ahí yo me quedé con ella y Roberto con el hijo de Martaline, Magoo. Ahora es parte de nuestra familia. No sé si mi mujer la quiere más a ella que a mí. ¡¡jajajaja!!

Turf subastas derby day
Noche & Opikopi

“La cría está en una situación muy delicada, diría que crítica, y sin embargo no está en su peor momento en cuanto a calidad, ni mucho menos. Es una situación paradójica pero al mismo tiempo muy preocupante.”

Y hablando de cría es inevitable hablar de la pasada subasta

La subasta se pareció mucho más a lo que temía diez días antes que a la ilusión que me creé en las 48 horas previas. Las visitas a los yearlings no indican nada. Fue mal, triste y frustrante. No hay otra forma de describir el resultado general o global. Seguro que influyeron muchas cosas en ese desenlace y merece un análisis profundo y un plan de acción. Por su parte, la cría está en una situación muy delicada, diría que crítica, y sin embargo no está en su peor momento en cuanto a calidad, ni mucho menos. Es una situación paradójica pero al mismo tiempo muy preocupante.

No parece clara la solución al problema de la cría, hay opiniones muy diferentes sobre cuál debe ser el camino a seguir…

Hace años todos los propietarios acudían a las subastas nacionales porque se compraba para correr aquí. Prácticamente sólo compraban fuera los propietarios más potentes, pero para correr en España y como añadido. No sé si era la mentalidad o cosa de las primas que existían y el recargo de cuatro kilos a los importados. Hoy todo es muy diferente, y con la globalización del mercado competir es muy complicado. En el extranjero hay muchísimos criadores que se pueden permitir el lujo de vender algunos de sus yearlings por debajo del coste de su crianza, porque ganan bastante dinero con otros, y esta competición es imposible. Si se puede comprar un hermano de Madrileño en 18.000 € en Irlanda, todo se hace mucho más difícil, o casi imposible. Nunca he sido partidario de las carreras de nacionales, salvo algunos grandes premios, y creo que el camino útil es el de las primas a los nacionales, tanto a propietarios como a criadores, en carreras abiertas a importados, empezando por las carreras de calidad. E iniciado este camino, incluso, creo que más adelante quizá podría plantearse primar a los criadores por las victorias de sus productos en el extranjero. Pero es mi opinión personal y creo que en todo esto hay mucha gente que tiene cosas que decir.

Pasemos a tu faceta más pública, la de dirigente. Te ha tocado una época convulsa, con problemas, disensiones, y un polémico cierre de la Zarzuela. ¿Crees que se ha fracturado el turf? ¿Crees que se arreglará?

Yo lo que creo es que donde hay que competir es en la pista, y que fuera de ella hay que trabajar en equipo y defender las carreras todos a una. Esto no significa que todo lo que se haga tenga que estar consensuado por todo el mundo, porque es imposible, pero sí que debería imponerse el pensamiento personal de qué puedo hacer yo por las carreras en lugar de qué me pueden dar a mí las carreras. El Hipódromo no ha sido nunca una balsa de aceite, ni mucho menos, pero es obvio que hoy existe un mayor problema ambiental que desde luego es incómodo para quienes están dentro y ahuyenta más que atrae a los que están fuera, y es un problema que magnifica su efecto al ser este un mundo pequeño. Además, ocurre una cosa terrible en este mundillo: cuando alguien se enfada, hay terceros que también se enfadan y otros que se alegran. Pero todo en un plan muy visceral, ¿eh? Entonces se trata de hacer lo posible para que esa persona que se enfadó vuelva a estar contenta. ¿Y sabes lo que pasa cuando se consigue? Que los que se enfadan son los que alegraron por el enfado del primero. Y así sucesivamente… No tengo una bola de cristal para saber si todo eso se arreglará, pero no le quepa la menor duda de que me gustaría, claro.

Y el momento actual de la Zarzuela…

Depende de cómo se mire. Cuando viene alguien del extranjero normalmente se lleva una impresión inmejorable. Pero son muchos años sin que pasen las cosas que deben abrir las expectativas de un futuro sólido, y eso agota a cualquiera. Se produce desconfianza, miedo, hartazgo, y esto hace que a nivel interno se valoren las cosas de otra manera. La incertidumbre es un mal terrible en este sentido. HZ está en un momento clave porque ha de tomar un impulso nuevo, y en eso está ahora mismo.

“HZ está en un momento clave porque ha de tomar un impulso nuevo, y en eso está ahora mismo.”

¿Y su futuro cercano?

En lo que a mí me toca, las carreras, ya es todo conocido. Tenemos esa “mala” costumbre de tratar de dar a conocer lo que vamos a hacer al año siguiente con la mayor antelación posible. Del resto de cosas no soy yo quien debe adelantar acontecimientos. Y mirando a más largo plazo… Por las instrucciones que hay, por el marco que se está creando y por la planificación que se está haciendo, creo que será de mejora constante. Me ilusiona mucho.

¿Cómo convencerías a alguien profano de que se acerque al mundo del turf?

Basta que uno quiera que a su hijo le guste el tenis para que se tire al fútbol… Hay que crear el mejor entorno posible, hay que generar el mejor clima posible, dar un gran espectáculo rodeado de cosas atractivas y hay que atraer a esa oferta a toda la gente que se pueda. Luego el filtro es muy personal. Pero está claro que los mejores embajadores de las carreras son sus aficionados, que la presencia de los niños es clave y que respecto a la captación y fidelización de propietarios hay que hacer algo ad hoc de una vez. Esto es primordial.

“Tenemos un hipódromo que es mucho mejor que el antes y al que solo le falta que la gente crea en él, es decir, que se eliminen las incertidumbres, para dar un salto de calidad como nunca antes”

Como parte fundamental del equipo de Faina Zurita, ¿cómo valorarías del 1 al 10 su gestión? ¿Mayores logros? ¿Mayores errores?

Es Faina Zurita quien me valora a mí cada año. Lo único que me faltaría sería tener que ponerle una nota a mi jefa… Pero le diré una cosa: ella llegó a HZ en el peor momento de una crisis económica brutal, pero brutal, que se ha llevado por delante en España muchísimas empresas, muchísimos puestos de trabajo y muchísimas ilusiones. Y llegó en un momento en el que los aficionados ya estábamos hartos de muchas cosas, en el que cuadras y profesionales se estaban marchando y en el que todos los indicadores iban hacia abajo. Ya iban hacia abajo desde 2008. Mire: recuerdo perfectamente que ese año, el día que Solemía ganó el Arco y que el jardín sur estaba lleno de gente viéndolo después de nuestras carreras, tomando copas o merendando, Mauri Delcher, que estaba a punto de irse a Francia, me dijo: “Se ve que estáis por dinamizar esto y que estáis trabajando por cambiar las cosas, ya era hora… Solo espero que no sea demasiado tarde”. Y aquí estamos, de pie, con un hipódromo que es mucho mejor que el de entonces y al que solo le falta que la gente crea en él, es decir, que se eliminen las incertidumbres, para dar un salto de calidad como nunca antes. Me dirás ahora que es demasiado el dinero que pierde esta empresa y yo le diré que sí, en efecto, y que eso crea una alarma enorme, pero eso no obedece a un problema de gestión sino estructural que quien debe conocerlo lo conoce sobradamente y está haciendo lo debido para corregirlo, y que las mismas arcas que soportan ese déficit recogen un superávit mayor por la actividad de las carreras, y que por lo tanto este es un sector que merece la pena levantar. Hay quien cree o quiere hacer creer que aquí venimos el 1 de enero, empezamos a andar y el día 31 de diciembre decimos “¡ups, hemos perdido ocho millones de euros!”. Es una necedad, como otras muchas que se dicen . La realidad nada tiene que ver con eso, como comprenderás.

¿Y qué hay de la manida Apuesta Externa?

Le respondo como antes: no soy yo quien tiene que hablar sobre esto ni adelantar acontecimientos, la verdad.

caballos cría derby day
Ariete Arrollador

Problemática de la pista… no vamos a entrar en lo que ocurrió, pero qué protocolo se ha establecido para evitar que pueda volver a ocurrir.

Lo del 9 de abril obedeció a diferentes circunstancias que nos sorprendieron a todos, empezando por las personas que cuidan la pista y se encargan de su presentación para las jornadas desde hace muchos años. Desde entonces se han hecho muchos trabajos y se han realizado ensayos de laboratorio por empresas especializadas para conocer el estado del suelo en todas las partes de la pista, su composición, su compactación, la calidad del agua del riego y su acción sobre la planta… Y todo eso está sirviendo para que los técnicos trabajen y que cambien algunas cosas. Son años de uso, de galopes, de máquinas pasando por encima, de aplicación de productos… Todo influye.

“Mi mayor error ha sido confiar en determinadas personas”

La polémica sobre el tema del riego ha sido una constante desde hace tiempo…

En 2006, en la primera temporada de primavera en HZ tras la reapertura, la pista estaba nuevecita y el Gran Premio Nacional resultó accidentado. Cuatro caballos no pudieron terminar la carrera y uno o dos tuvieron que ser sacrificados. Si usted se va al número de A Galopar de entonces encontrará unas declaraciones de un entrenador diciendo que llevaba tiempo insistiendo ante HZ en que la pista hay que regarla más para las carreras y ponerla un poquito blanda… Quiero decir con esto que hablamos de una polémica eterna y común a todos los hipódromos. Lo sé porque hablo con colegas de hipódromos de todas partes, y nosotros hacemos como ellos: el suelo y la planta necesitan el agua que necesitan para estar vivos y fuertes, ni más ni menos, y eso significa que en Madrid necesitan más riego que en otras partes donde llueve más. Y no hay que añadir más salvo que se estime necesario por dureza peligrosa de la superficie, en primer lugar porque hacer otra cosa adultera artificialmente la competición, y en segundo lugar, y no menos importante, porque la pista es la que hay y tiene que aguantar todo el año, y ablandarla lo que hace es facilitar su deterioro rápidamente al paso de los caballos. Este trabajo es muy difícil porque la pista es muy diferente en un punto y en otro, el nivel freático es distinto, o el drenaje, o la propia composición del suelo, como hemos comprobado recientemente , y porque influyen muchos factores y quienes toman las decisiones del riego han de guiarse por las previsiones meteorológicas, que muchas veces no se cumplen, o se cumplen parcialmente. Si alguien piensa que se trata de darle a un botón y poner la pista como uno quiere , está equivocado. Y si alguien piensa que un estado 3.2 es un 3.2 en toda la pista, también. Un 3.2, según la época, puede significar que hay sitios incluso en 3.6 y sitios en 2.8. Y al que piense que alguien ordena de forma interesada cómo debe presentarse la pista un día, le invito a que acompañe a los responsables de la pista un viernes y un sábado y vea cómo toman las decisiones. En la pasada primavera costó mucho controlar el comportamiento de la pista, pero para mí el trabajo de los técnicos durante años está fuera de toda duda.

Otro tema de conversación recurrente entre los aficionados es la situación de la foto finish…

Hay quien dice que la foto finish generó polémica o debate, pero realmente la foto finish no puede generar nada de esto, ya que su posición es la que tiene que ser y está alineada con la meta con certificación topográfica. El debate o la polémica se genera por la imagen de la llegada que se ve en vivo por los monitores del hipódromo, ya que no ofrece una perspectiva en línea con la meta. Yo creo que la mayoría de los aficionados lo sabe, ya que esto viene de hace muchos años, pero no importa repetirlo cuantas veces haga falta: la cámara que toma el plano general de las carreras no está en línea con la meta, sino pasada la meta, y por lo tanto ofrece un ángulo de visión en las llegadas por el que parece que los caballos que van junto a los palos están por delante, cuando no es verdad. En estas llegadas hay que esperar ante los monitores, primero a la toma de la cámara que hay en meta, en la que la llegada ya se ve bien, y luego a la foto finish, que aclara las pequeñas diferencias entre caballos. Esa cámara de toma general y su operador no se colocan en línea con la meta porque detrás de la foto finish es físicamente imposible (hay una columna) y por delante estaría en la línea de tiro de la foto finish y, además, molestaría al público. Nada más. Es algo que por diferentes razones pasa en muchos hipódromos del mundo.

¿De qué estás más orgulloso de tu gestión?

De no haber creído que sabía más de la cuenta, error en el que es fácil incurrir en este mundo; de contar siempre con el compromiso en el esfuerzo de todo el equipo del departamento de Carreras, que está formado por gente estupenda y magníficos profesionales; y de haber colaborado con ellos y con el resto de compañeros de la empresa para tener un mejor centro de entrenamiento, un hipódromo más cómodo y funcional y un programa de carreras más atractivo.

Y tu mayor error es…

He cometido muchos, pero para mí el peor ha sido confiar en determinadas personas, desde luego.

Tu responsabilidad engloba cómo diseñar el programa… ¿cómo es el proceso? ¿Cuándo se empieza? ¿Con quién se habla? Pasos, intenciones, puntos a mejorar sobre los años pasados…

El proceso es continuo. El programa para un año se acaba en un momento dado porque llega el día de presentarlo, pero siempre se trabaja en él, está vivo. Las cosas van cambiando, el número de caballos de un tipo u otro, las filosofías o costumbres de los preparadores… Se observan carencias… Todo el tiempo estás con eso en la cabeza y apuntando posibles mejoras, o cambios convenientes. Yo hablo con todos, y el último filtro es el debate en el Comité Técnico del JCE, y con nadie en concreto . Es decir, durante el año voy recibiendo sugerencias, y voy preguntando opiniones. Esto hace que ya con el año en marcha ocurra a veces que te das cuenta o te hacen ver que sería bueno cambiar alguna cosa para la temporada de otoño, pero el programa ya está aprobado y tendrá que ser el siguiente año. Para mí es importantísimo que el programa del año entero esté a disposición de todo el mundo lo antes posible, en diciembre o en enero, en primer lugar porque ofrece tranquilidad, en segundo porque permite la planificación deportiva desde lejos, y en tercero porque evita cualquier tipo de suspicacia. Nadie con un mínimo de lógica puede decir a lo largo del año que se ha preparado una carrera para un caballo concreto cuando el programa se ha presentado en noviembre del año anterior.

“El recorte de 50 metros de las carreras de milla y media no lo vamos a hacer. Si algún día quieren correr más de 14 caballos, habrá que eliminar a los que menos dinero hayan ganado, lamentablemente.”

Se ha perdido la condición de listed en determinados premios… ¿Qué ha pasado? ¿Lo ves muy perjudicial?

Una carrera obtiene la condición de listed cuando sus participantes dan el valor necesario durante un tiempo, y la pierde cuando eso ya no ocurre. Hemos perdido la condición de listed del Hispanidad, y eso significa que el nivel medio de sus participantes ha bajado. Estamos en riesgo de perder alguno más, claro, porque estamos en un momento bajo de caballos, pero lo que nos debe preocupar es esto último, los caballos, no tener una carrera más o menos de listed porque si crecemos y mejoramos la calidad, volveremos a tener pattern races, que son sinónimo de prestigio y nivel. Si usted me pregunta por el Gran Premio de Madrid, la edición de 2017 es listed, no ha perdido tal condición. Lo es. Pero en Francia han decidido aplicar un artículo de los acuerdos internacionales de la IFHA que les faculta para que ganar este y otros listed no suponga recargo de peso en sus carreras. Esto ha afectado a los listed de España y de otros países, como Suiza. Usted me dirá que en la web de France Galop no aparece el Gran Premio de Madrid como listed, y lo cierto es que sí aparece como tal en el listado de carreras, pero no cuando consulta la ficha de un caballo porque en el sistema informático de su base de datos, si le dan a la carrera la categoría de Listed, automáticamente al caballo ganador el mismo sistema informático le aplicará el recargo como ganador de Listed en una futura matrícula, y esto es lo que ellos quieren evitar.

Hace poco se comentó la posibilidad de recortar la distancia clásicas para que pudieran participar más caballos en la carrera…

Bueno, si se refiere al recorte de 50 metros de las carreras de milla y media, ya te adelanto que no lo vamos a hacer. Cuando se corre el riesgo de que quieran correr más de 14 caballos en esas carreras se despierta la conciencia colectiva de que es una pena que en pruebas tan importantes como el Derby, el Oaks o el Memorial no puedan participar más de 14 ejemplares, y lo es, pero las soluciones posibles solo son dos: cambiar la meta o cambiar la distancia, ya que estando la meta donde está, y que es su sitio y lo que hace selectiva esta pista, la salida de los 2.400 metros está en un estrechamiento de la prolongación de la recta de llegada que no permite la colocación de más de 14 cajones. Esto es así y no nos es posible ensanchar la pista ahí porque es justo un puente sobre una carretera. Esta es una limitación existente, que no es de ahora y no tiene vuelta de hoja. Ninguna de esas dos soluciones me gusta, no encuentro consenso en esto y creo que finalmente hay motivos suficientes para dejar las cosas como están. Si algún día quieren correr más de 14 caballos, habrá que eliminar a los que menos dinero hayan ganado, lamentablemente.

¿No crees que los caballos de media distancia, que es la que en Europa se está tendiendo a potenciar, en España están un poco orillados?

Ha sido siempre así en España, pero eso se lo dice alguien que ha apostado por crear un gran premio en otoño sobre 2.000 metros que no existía y que se ha convertido en una carrera muy buena año tras años. También han estado tradicionalmente orillados los sprints y las carreras de fondo verdadero, o las de yeguas. Nosotros hemos tratado de abrir el abanico progresivamente, y creo que hay que seguir en esa línea paulatinamente. De hecho, las directrices actuales de la IFHA son apostar más por las carreras de puro fondo, pues se considera que su disminución juega muy en contra de la calidad de la cría. Ahora bien, también le digo lo que a muchas personas cuando me dicen que faltan carreras de tales o cuales características: no me diga solo lo que falta, que normalmente yo ya lo sé, dígame también lo que sobra. No andamos sobrados de caballos, y sin embargo la media de partants por carrera en Madrid en 2017 es la más alta desde 2009 en la jornada 25 del año, lo cual quiere decir que el programa da muchas oportunidades para correr. Otra cosa es para ganar. A veces me dicen “he ganado esta pero ya no tengo una carrera para el caballo hasta…” Cuando se programan 215-240 carreras en un año es imposible que todos los individuos de todos los tipos diferentes de caballos tengan varias carreras propicias durante todo el ejercicio para ganar “sin bajar de la cuadra”, y este deporte consiste en que cuando ganas, normalmente la siguiente la tienes más difícil, porque es la ley de la selección. Las asignaturas pendientes son las carreras de nacionales y las de dos años, en las que las medias son más bajas por razones obvias. Respecto a las carreras de nacionales, como le decía antes, mi humilde opinión es que deberían limitarse a algunos grandes premios, aunque comprendo que no sería bueno eliminarlas de un plumazo porque dejaría en fuera de juego a muchos caballos modestos. Y sobre las de dos años, le digo que nuestro criterio es mantenerlas y no reducirlas, aunque los campos estén siendo pequeños. Creemos que es algo coyuntural y que las carreras de dos años son muy importantes como incentivo para la renovación de cuadras y para la inversión en yearlings.

“¿Un deseo turfístico?
Que las carreras calen hondo en todas partes de España.”

Programa Made in Spain.

Creo que es el germen de algo necesario y que tendrá que ir a más.

¿Alguna previsión para el 2018?

Insisto en que no voy a jugar a adivino, pero lo que veo hoy me obliga a pensar en un año de avances importantes, lo cual me ilusiona mucho.

¿Cómo ves el LZ dentro de 10 años?

Mmmm… Guardando su esencia como el lugar emblemático e histórico que es, pero ofreciendo más jornadas y mejores premios, prestaciones y servicios. Esa es mi visión y, hasta donde sé , es compartida por las personas que ahora mismo tienen que tomar decisiones importantes.

Un deseo

¿Solo uno? La felicidad de mi familia. Si hablamos de caballos , que las carreras calen hondo en todas partes de España.

~ A Quemarropa ~

¿Un hipódromo? La Zarzuela. Del extranjero, Newmarket (Rowley Mile).

¿Una Carrera? El Gran Premio de Madrid. Del extranjero, el Derby de Epsom.

¿Un caballo extranjero? Frankel.

¿Un caballo español? Manola.

¿Un semental? Galileo.

¿Un jinete? Ryan Moore.

¿Un entrenador? Aidan O’Brien.

¿Juddmonte, Darley, Aga Khan o Coolmore? Siempre he sido muy de Aga Khan, pero Juddmonte me ha ganado.

¿Un sueño hípico? La industrialización consolidada de las carreras de caballos en España.

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